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Mostrando las entradas etiquetadas como Lectura

Cosas que leo en los libros que leo (XXXIII)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   El feminismo “Los intentos logrados de emancipación no han sido pocos a lo largo de la historia de la humanidad. El más espectacular y reciente, la emancipación de la mujer, ha sido el logro más importante del siglo pasado. Fue posible cambiar el paradigma de la dominación masculina como algo natural gracias a la voluntad y al coraje de un grupo de mujeres que supieron organizarse y contagiar al resto de sus contemporáneas y poco a poco al resto de la humanidad el entusiasmo por una igualdad que no se reconocía. Si el feminismo, tras experimentar un  revival  alentador hace pocos años, está ahora sumido en un cierto caos que no ayuda a completar el proceso, es porque no ha sabido resistirse a las dinámicas existentes en otros ámbitos, las cuales, en lugar de unir a las personas en un proyecto común, se ensañan en separarlas. Como no h...

Leo. Escribo

Es verano. Leo. Escribo sobre lo que leo. Escribo sobre lo que escribo. Escribo de lo que quiero escribir. Escribo sobre mí y sobre nada, sobre lo que recuerdo y lo que imagino que recuerdo y sobre lo que recuerdo que imaginé. Recuerdo a posteriori (cómo si no) “de esa manera en que los recuerdos se transforman en ficción al ponerse uno a escribir” (tal que nos susurra Antonio Muñoz Molina en su espléndida reflexión libresca sobre la primera novela de la humanidad). Escribo y leo. Leo y escribo. Escribo como si fuera yo quien escribe en lugar de quien me lee porque lo que lee es lo que a él le hubiera gustado escribir y le gusta leer. Escribo gracias a lo que leo y pretendo que lo que leo no se lea en lo que escribo. Escribo sin reescribir, pero no a lo loco, a tientas, inseguro pero sin dudar. Caravaggio: San Jerónimo escribiendo , 1601 Es verano, pero podría ser primavera. Escribo sobre lo que creo recordar que me ocurrió siendo un chaval en una plaza de mi barrio. Escribo como si ...

Cosas que leo en los libros que leo (III)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   Estados Unidos, siglo XXI “Su amigo aprovecha para comentarle algunas reflexiones sobre la gente de este país y los hijos que genera, los tipos de esta generación que van a esta universidad o a otras, la locura de la independencia súbita contrastada con la economía resuelta, el daño que les hace creer que su país es lo único que importa y que no es un país sino un imperio, la esquizofrenia que existe entre la libertad que clama la Constitución y la política penitenciaria que persigue a la población negra, la locura del consumo ilimitado, la escisión que impide a un chico menor de 21 años comprar alcohol pero sí rifles con los que puede disparar desde una ventana a sus compañeros, sobre todo si son homosexuales, latinos y negros, y mientras le dice todo eso, convencido de la insania de su país, él lo escucha”. Jeremías Gamboa: Animales luminos...

Uno escribe para ser único

Uno escribe, compone, pinta, esculpe, canta, interpreta... para reconocerse en el reconocimiento de los demás. Uno asume que, si lo que hacemos es vivir de a pocos y lo demás es luz, todo lo que consiga crear ha de ser de un fulgor espeluznante, sencillo y suave, lento, transparente, único. Único. Lo que uno cree debería tener la prestancia irreal de la realidad, la dolorosa confusión de la verdad, de la verdad flexible, humedecida por el dolor e iluminada por el placer. Uno escribe, compone, pinta, esculpe, canta, interpreta... para descender hasta lo más alto de la realidad. Y lo hace abastecido de su memoria y su deseo. Uno crea los recuerdos que ama. Albert Joseph Moore: Red berries (c.1884) La palabra belleza domina siempre el ámbito de la creación artística, la de los músicos, la de los pintores, la de los literatos. La de los artistas. Lo domina y lo conmina. Lo conmina a crear belleza, a aprender a buscarla, a saber encontrarla. A comprender su claro y explícito destello, a ...

Lo que la literatura es para Richard Ford

Flores en las grietas. Autobiografía y literatura es un libro del escritor estadounidense Richard Ford traducido a mi idioma en 2012 por Marco Aurelio Galmarini. Su entonces editor español Jorge Herralde explicaba, cuatro años más tarde, cómo surgió este libro creado inicial y exclusivamente para el mercado hispano (y compuesto por textos escritos por Ford entre 1992 y 2007):   “Mientras [Richard Ford] escribía Canadá , pensé para dulcificar la espera de sus fans, en inventarnos un libro. Le sugerí a Richard que pensara en reunir algunas de sus piezas de no ficción, que ya había leído dispersas en antologías y revistas, y enseguida se puso en marcha y me fue enviando textos. El resultado fue Flores en las grietas (glorioso título, made in Richard Ford), subtitulado Autobiografía y literatura . En él se reúnen piezas inolvidables sobre su padre y su abuelo, y el boxeo y el golf. También sobre la escritura, subrayando la importancia del cuento, un género que tanto ha pra...

La literatura es lo que tiene

Los humanos escribimos —cuando no escribimos historia ni somos periodistas— porque tenemos que hacerlo. Sin mensaje alguno, dejando que se escriban por sí mismos el poema, el cuento, la novela. Más importante que las ideas de quienes escribimos es el placer que generamos y las emociones que provocamos a quienes nos leen. De tal manera que el mayor logro de los literatos es que los lectores recuerden más aquello que han leído que aquello que han vivido. Escribimos para que se nos entienda, con sencillez. Bueno, no todos. Con una sencillez dificultosa, porque lo sencillo no es sencillo. El historiador escribe a favor del tiempo. El poeta y el novelista escriben contra el tiempo. Escriben como una orden lo que creen que sueñan, pero con sinceridad. Con la certeza de saberlo falso. ¿Por qué hay quien pregunta para qué sirve la poesía, queriendo transmitir que en realidad no sirve para nada? Es todo tan raro. ¿Acaso alguien pregunta para qué sirve la muerte? Hay algo como de hábit...

En los libros

Lees vida en los carriles de una página. Uno tras otro. Carriles que son cuadros y acaban dando en ser libro de espuma. Lees muerte en los renglones de una pizarra, en las líneas blancas tiznadas de alimañas, esas que baten como olas en tus sienes y se perpetúan en enciclopedias de dolor. Lees amor en los espejos de una lápida. Comisuras de luna en el aguardiente. Lo aprecias como si fuera pura eternidad. Como si sus aullidos te salvaran. Lees el horror en las hojas abatidas. En la lámina de todas las culpas. Prendido a la obstinación de Dios. Y cierras tu mirada lentamente. Lees vida muerte amor horror. Pero nadie te ha dicho que no todo está en los libros. No la verdadera poesía, al menos   Ese mundo desaparecido existió, brilló, se apagó y ahora está en los libros… La vida se escapa infeliz de ellos o se ciñe plena de dicha a sus páginas. En los libros no vas a encontrar la razón por la que te amo, te lo diré cada vez que lo sepa, con palabras distintas, como si no h...

Charlando sobre literatura (con Manuel Rodríguez)

A la hora de llegar a la LITERATURA, todo depende más que de lo que uno entienda por tal de lo que uno espere de esa palabra. Eso le decía yo a Manuel Rodríguez en Facebook, a lo que él me respondía:   Yo entiendo por LITERATURA cierta preocupación por el estilo, un buen diseño de estructura, riqueza de lenguaje, narración proteica. Más o menos.   Obligado a responder esa magnífica definición, se me ocurrió escribirle que… Yo espero de ella emoción, la transmisión de una emoción cargada de belleza (la belleza puede ser el horror, la hermosura nerviosa del horror) mediante el uso de palabras escritas con la intención de exponer o contar algo más interesante que las propias palabras. Rodríguez hablaba también de sinceridad como un valor literario. Para mí, en esa línea, la palabra clave es credibilidad : eso es, creo, la literatura. Hasta la más fantástica ha de resultar 'creíble'. Lo demás es ensayo o fracaso escritor.

La lectura

Habrá que seguir leyendo. La lectura es lo último que se pierde. No, lo último es la vida, ese remedo de lo leído donde reír, donde llorar, donde ser amado: la vida, ese libro de lectura obligatoria, esa inexcusable ojeada de sangre. La vida se escapa infeliz de los libros o se ciñe plena de dicha a sus páginas. Donde reír, donde llorar. Donde amar. Habrá que seguir leyendo. La lectura es lo primero que aprendemos con el esfuerzo del atrevimiento, con el gozo imborrable del futuro. A la lectura no le importa que sobre ella reine el sonido im pecable de la música: la lectura nos distrae de la necesidad de escucharnos, nos embauca con la sencillez del silencio de las palabras, la lectura evoca lo imposible, lo cierto, lo amañado,  la lectura no nos hace libres, es la libertad. [arte:  Michael Peter Ancher,  Maren Sofie Olsen leyendo ]

Matt Maltese / Calexico / Dolly Parton (El libro: 2022)

  El libro estaba ahí, solitario, sobre el banco. De sentarse, el banco. No de los otros, como aquel en el que trabajaba mi padre, o los que te regalaban cuberterías hace algunos años. Los bancos que te cobran comisiones nada obreras. Pero el libro el caso es que estaba ahí, en el banco de sentarse, estaba quieto, claro, esperando nada. Y en eso llegaste tú. Reírse en la cara del diablo . Cuentan que en el año 2022 la Gran Pandemia cumplía dos años, que 2022 era el Tercer Año de la Gran Pandemia comenzada en 2020. 2020, 2021, 2022. También que las mascarillas estuvieron apropiándose de la realidad humana hasta que decidieron por ellas mismas no desaparecer de la vida cotidiana; y que, desde entonces, desde aquel año 2022, el tercero de la Gran Pandemia (2020, 2021, 2022), la humanidad se dividió tajantemente, más que nunca, entre quienes llevaban tapabocas constantemente y los que no se lo ponían casi nunca. Hoy todos lo usamos. Algunos ya nacen con mascarilla.  Que sepa mi...

Reflexiones irreflexivas (abril de 2022)

La libertad que pregona la derecha madrileña en estos años de rebajas morales es LIBERTAD CON IRA.   En España hemos pasado de las COMISIONES de Marcelino Camacho (santo y seña de la dignidad ciudadana) a las de Piqué (estandarte del fútbol champán) y las de los amigos de la verdadera gente de derechas.   ¿De alguien pagado de sí mismo puede decirse que es un autónomo, un empresario?   Los malnacidos siempre tienen la palabra a su disposición : como si la palabra no fuera ya esa podrida tontería que malgastamos todos cada vez que intentamos señalar las rendijas por las que la dignidad es asesinada día tras día desde la noche amarga de los tiempos.     Se va a los sitios como si ir no fuera irse. Nos pasamos la vida yéndonos. De los sitios hay que irse. Somos mudanza y sueño.     Los que lo hablan tan bien, ¿dónde habrán aprendido a hablar twitter ? Cagamos por debajo de nuestras posibilidades.     Los libros ...

No digas cómics, di tebeos

Debería quizás empezar de nuevo y regresar a los días de la sed y las fuentes, de los balones descosidos y las barajas con sus ases, a las tardes de los tebeos y las películas de El Zorro: tal vez tenga que entrenarme para distinguir lo que soy de lo que seré. Mi infancia son recuerdos de calles como de un pueblo, calles de barrio: éramos niños y éramos colegio y éramos fútbol, amor de madre, visitar los mercados al aire libre y no pensar más que en ser feliz; éramos niños y éramos carreras y éramos tebeos, niños jugando en la explanada de un tiempo agotado…   Hay un hilo que se teje a medida que nos matamos, que se va tejiendo según fecundamos y leemos plantas y libros y leemos tebeos y leemos en ordenadores; hay un hilo de esparto donde somos.   Un mundo extraño lleno de palabras, tebeos, novelas, películas, poemas, ensayos, libros, libros, hambre de barrio y chimeneas catalanas...   Tenemos una edad sin pérgolas y a Franco a todas horas hasta que se m...

Silencios sobre los silencios

  ¿Qué es lo que nos hace abandonar las novelas, dejar de leerlas? La primera novela que recuerdo haber dejado a medias es una escrita en el año 1907, La madre , del escritor ruso Maksim Gorki. Desde entonces, sólo unas cuantas más han sufrido esa afrenta mía que no es tal. No recuerdo por qué no pude con el reputadísimo texto de Gorki. Tampoco cuándo ocurrió todo aquello. ¿1980? Más o menos. La poeta argentina Laura Giordani nos acerca al silencio en su poemario de 2014 Antes de desaparecer : “en ese silencio que resucita lo arrasado y resta crimen al mundo”. ¿A qué viene esto ahora? Sigue leyéndome, por favor. En este año 2022 me vi en la necesidad de leer dos novelas de las que había recibido excelentes noticias, escritas por personas a las que conozco personalmente (a una de ellas, sí, en persona): las dos novelas tienen la palabra silencio en su título. No he tenido la paciencia necesaria para acabarlas, pero adelanto que toda la culpa es sólo mía y en ningún modo mi acti...