En el gabinete del Doctor Caligari no se escuchaban canciones molonas porque Jaime Urrutia no había venido al mundo a cantarnos esas perezosas tonadas magníficas de madrileño empedernido y mundial, ni se sabía nada de la Lola que no necesitaba irse a ningún puerto para que Ray Davies la cantara sin tatuajes ni más música que la de los párpados ingleses donde dejar encendido el túnel del siglo XX por el que hemos llegado hasta aquí. Gracias por esas canciones vuestras con las que ser esclavos de unos pies durante todo el día y durante toda la noche, en Madriz y en Londres: en el planeta Tierra. Tendría que ir CAMINO SORIA , no para olvidar sino más bien para la memoria y los ancestros, aquellos antepasados que aún parecen cantar en mi sangre como canta cada día de mi vida GABINETE CALIGARI desde aquella mañana en que escuché sus Golpes o aquella noche en que resplandeció oscuro lo Underground : debería leer más versos donde la música cubra a las palabras con es...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.