Hace unos años, un amigo mío historiador, al que le publiqué algún libro y muchos artículos en una revista que yo dirigía, me dijo algo que hizo mella en mí. No me molestó. Me tocó. De lleno. No me lo dijo realmente a mí directamente, pero conmigo hablaba cuando pronunció algo parecido a “todo el que se despierta antes de las ocho de la mañana es un fracasado” . La frase fue algo así. Pudo decir otra hora, tal vez las siete. Creo que dijo las ocho. Yo me despierto, todos los días de la semana, de lunes a viernes, ambos incluidos, a las seis. Las seis de la mañana. Como empezaba la canción. ¿Qué canción? Dejemos la canción para otros instantes. No jugar al límite. Conformarse. No arriesgar. No forzar. Acomodarse. Saber. Intuir. Creer. Las seis de la mañana es lo de menos. Conocerse uno a sí mismo supera todo. Todo lo puede. Si hay un truco en este tipo de asuntos, ese es el mío. Saber con quién me las tengo que ver . Conmigo. No llegar lejos. Llegar. Ir con todo. Ir. L...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.