“Rapidez en las decisiones y en los movimientos que desorientan a los enemigos, sumisión personal a todas las inclemencias y fatigas , dureza y persistencia de la acción que no dejan respirar al adversario” . Esta descripción realizada por Ramón Muntaner encaja a la perfección con los míticos almogávares , las tropas de infantería ligera empleadas por la Corona de Aragón entre los siglos XIII y XV. No obstante, el cronista medieval catalán realmente utiliza la cita en cuestión para hacer una caracterización de la actuación guerrera del rey de Aragón Pedro III el Grande . Ciertamente, Pedro III no dejaba de ser un guerrero que combatía como un almogáver, un monarca que, además, basó sus éxitos bélicos en este cuerpo de élite reforzado por una poderosa flota y por experimentados líderes militares como el almirante Roger de Lauria . Es más, esta sentencia podría ser aplicada también a sus vástagos Alfonso III , Jaime II ...