Le falta fútbol a la vida que vives, sobra realidad. Fútbol es fútbol, ya lo dijo Vujadin Boskov, ese ámbito mágico donde correr es de cobardes, como sabía Rogelio, la cosa más importante de las cosas sin importancia . El fútbol es así, no lo he inventado yo, es una pradera eléctrica donde todos miran al balón pero sólo Zidane lo ve: el deporte en el que once contra once juegan para que al final siempre acabe ganando Alemania. Y el Real Madrid (eso no lo sabrá nunca Lineker). El fútbol es el ansia de Pirri, la elegancia fredastarina de Gárate, los saltos al espacio exterior de Santillana, el botellazo a Juanito, las camisetas de todos los colores de Schuster, las piernas de Cruyff, el pase preciso de Burruchaga a Maradona, el fútbol es la decisión acerada de Simeone, ver a los brasileños cuando no se hacen los europeos. El fútbol es gritar y parar un penalti, tener las manos de Casillas y los guantes de Casillas y las rodillas de Casillas y los goles que no quiso Cas...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.