En un artículo reciente, estimable en muchos aspectos, sus autores, Miguel Alonso Ibarra y Luis A. Ruiz Casero , no dudaban en afirmar que “las capacidades de Franco como estratega dejaban mucho que desear”. Esta aseveración se ha convertido en un lugar común, especialmente entre cierta historiografía moderna. Por el contrario, sus hagiógrafos, desde Manuel Aznar hasta Ricardo de la Cierva , o los generales Rafael Casas de la Vega y Salvador Fontenla Ballesta lo han presentado como el perfecto general. Solo en el seno de la historiografía anglosajona, historiadores como Geoff Jensen o Lisa Lines han tratado de analizar objetivamente su figura. No obstante, y más allá de comparaciones y calificaciones, para juzgar al Generalísimo rebelde como militar se hace preciso partir de las cuatro capacidades que definen esta profesión: ¾ Táctica: capacidad para disponer las unidades en el campo de batalla o cerca de él para alcanzar el triunfo en un combate puntual. Por tanto, s...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.