Eso de ese no sabe dónde está pinado lo decían mucho en Suances cuando yo era chaval. No sé si siguen diciéndolo. A lo mejor se convierte o se ha convertido ya en el nuevo NI TAN MAL , que ahora dice todo el mundo y antes sólo lo decían en el pueblo de mi madre o en parte de la provincia de Santander, hoy Cantabria. El caso es que estos días hemos asistido al descacharrante comportamiento de un tipo que lo fue todo como jugador de fútbol y que probablemente acabe dando en ser un buen entrenador, uno excelente. Algo que en modo alguno es, dados no ya los resultados sino dada su actitud de no me compran nada . Un tipo que lo que ha conseguido estos meses es que lo único que yo sea capaz de decir de él es que ESE NO SABE DÓNDE ESTÁ PINADO. Es decir, ese no sabe dónde se ha metido, ese menda se cree que puede cambiar la realidad a base de seguir soñando el sueño de los excelentes muchachos de la Cataluña asediada. O quizás sí lo sepa y todo sea una huida hacia adelante desde la más...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.