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Mostrando las entradas etiquetadas como Cantabria

Déjate empapar por el calabobos de Luis Mario

La cuarta novela del escritor español Luis Mario apareció en 2025, se titula Calabobos y es extraordinaria. Y breve. La voz de su narrador, del narrador de Calabobos , inunda (nunca mejor dicho) esta pequeña novela (delluviaydenorte) de su peculiar manera de contar, de hablarnos, peculiar por lugareña, por ser tan de aquellas tierras de la Cantabria marítima en torno a la villa marinera donde nació mi madre, donde nació el propio autor, Suances , que no se menciona y que no aparece en momento alguno en todo el libro porque no es de Suances de lo que quiere hablarnos Luis Mario sino de un mundo humedecido por la lluvia incesante de la desgracia y la escasa maravilla que el mundo les brinda a sus habitantes desnortados en el norte ese que es como un lugar inventado, que para eso están las novelas, que para eso esto es una novela. Para bien y para mal. Sobre todo para bien. La única manera de establecer el ámbito donde tiene lugar Calabobos (aunque a veces pareciera que estamos ce...

El Racing de Santander y la historia de España

Se puede aprender mucho sobre la historia reciente de España con solamente poner atención a la evolución, a los cambios, en el nombre oficial de algunos equipos de fútbol. Por ejemplo, los del principal club de la capital de Cantabria. Conocido más habitual y cariñosamente sólo como Racing, el Real Racing Club de Santander es el equipo de fútbol característico de la ciudad de Santander. Lo de Racing Club, esa denominación fundacional ( Santander Racing Club ), se adoptó en honor de los entonces campeones de Copa de uno de los dos torneos (ambos oficialmente homologados en la actualidad) celebrados en 1913, el Racing Club de Irún. El primer encuentro disputado por el Racing tuvo lugar el 23 de febrero de 1913, cuando se enfrentó en los Campos de Sport de El Sardinero al Strong Sports Club también santanderino (que le ganó 2 a 1). Pocos meses después, el día 14 de junio de ese mismo año, tras una reunión en la cafetería Sonderklasse del Paseo de Pereda, se constituyó la socie...

Noemí Sabugal y la playa de Los Locos (en Suances)

En el libro Laberinto mar: un viaje por la vida y la historia de nuestras costas , la escritora Noemí Sabugal nos traslada en dos ocasiones al pueblo de mi madre, Suances: en la primera de ellas, el protagonista es otro escritor, Miguel Delibes, y sobre aquella anécdota ya he escrito antes aquí ; en la segunda oportunidad, el ámbito de esa visita es la maravillosa playa de Los Locos .   “El sol parecía un gran globo blanco sobre el mar la tarde de noviembre en la que conocí la playa de los Locos, en Suances, Cantabria”.   Sabugal llegaba a la playa tras reunirse con los alumnos y alumnas del instituto Marqués de Santillana, de la cercana ciudad de Torrelavega. Y nos cuenta que volvió trece meses después, ya en enero, cuando “las mareas del invierno habían arrojado muchos troncos de árboles”, troncos que “eran como huesos humanos, blancos y redondeados” a los cuales “el mar los había empujado contra los cantos rodados que se aprietan en la base del acantilado que fort...

Mi primera novela continúa sola en mitad del mundo

Se abotona el pantalón después de haber echado una meada caliente y satisfactoria sobre el tronco del roble milenario que se eleva imponente junto a él y al lado de sus compañeros árboles. El roble es aquí la cajiga, ese es el nombre que le dan. Le cuesta ceñir la última de las presillas y entonces cae en la cuenta de que lo que acaba de hacer contradice su habitual meticulosidad en la discreción, su capacidad cotidiana porque obedece a un adiestramiento de años para ocultarse y no dejar rastros, huellas, pistas, señales, evidencias de su presencia de huido en lo más recóndito del paisaje de su tierra santanderina lejana de la capital y lejana del mar que imagina bravo e indisciplinado al otro lado de las montañas que lleva asendereando tanto tiempo ya, cada vez más a menudo solo, antes en compañía del resto de la brigada o de alguno de los otros emboscados, a los que no le gusta llamar guerrilleros y prefiere considerar soldados. Sale al borde del camino prevenido y atento incluso a...

Huir, esconderse, desaparecer

Las montañas y sus nieves vistiendo sus rocas, las montañas y su perfil recortado prácticamente nunca nítido, hoy sí. El azul intenso de los cielos que casi se puede oler desde donde otea. Cuánta luz. La misma luz de sus años de niño en el valle. Los años de la escuela y de ayudar en las vacas, atropando y conduciendo el carro tirado con un aire sandunguero por Lucero . Los años en los que ni él ni los niños como él podían imaginar el abismo que los adultos iban abriendo a sus pies en una absurda carrera empapada de pánico y de un creciente odio hacia el otro , ese odio que convierte a los que no coinciden contigo en enemigos primero y en animales cuando ya no hay más que los míos . Y de aquello como un rescoldo queda su presencia solitaria en el monte y el llanto de su madre y el llanto de su hermana y la vida dolorosa de cuantos le acogen o le estimaron o le estiman. Y tantos muertos, como su padre o su hermano, amigos, vecinos, enemigos desconocidos y enemigos que le acechan o que ...

El camino de la resistencia; por Eduardo Laporte

O the long and winding road , que su autor, José Luis Ibáñez, es también amigo de los de Liverpool. Pero la novela de la que quiero hablar no es pop, ni falta que le hace. Aborda, como apunta JLIS, "el camino de su noble y muy esforzada resistencia". ¿A dónde llegó, llevó, ese camino? Esa ruta clandestina, huidiza, en la "Cantabria triste de la dictadura", pero también en otras regiones tristes que se negaban a asumir esa otra lluvia. "Te llaman por venir, porque no vienes nunca", se lamentaba el poeta Ángel González en estos versos de alivio durante ese franquismo indefinido. Porque quienes vivieron aquello no sabían que el final, la paz verdadera, llegaría aquel 20N en La Paz, precisamente. Antes hubo un camino de resistencia que quizá no llegó a ningún lado. O sí. Creo que ahí es donde José Luis Ibáñez Salas desenvaina esa máquina de matar ignorantes que es la literatura . Y lo hace con las artes del literato, que no del historiador, que también e...

2023: Santander, 1936, una novela fallida que encantará

Desde que en 1979 apareciera su primera novela, el español Álvaro Pombo, un reconocidísimo y reputado escritor, también un polémico analista y político, ha publicado poemarios y otras 23 novelas más, la última de las cuales apareció a comienzos de 2023, con el título de Santander, 1936 . Pombo nació precisamente en la capital cántabra poco después de que acabara la Guerra Civil, en 1939. Académico de la Real Academia Española desde 2004, mereció en 1997 el Premio Nacional de Narrativa (por su novela Donde las mujeres ) y en 2022 se le otorgó el Premio Internacional Menéndez Pelayo. Tenía, sí, 83 años cuando publicaba la novela que nos ocupa, protagonizada por su tío carnal, Álvaro Pombo Caller, por su familia, su abuelo, su abuela, su propio padre (un personaje insignificante en la novela, su padre), su tío abuelo... Alvarito, Alvarín, aquel Álvaro Pombo cuya “prolongada inocencia insulsa destruirá ponto la guerra”. A quien una de sus criadas (los Pombo tenían servicio), Elena, la plan...

Juan Gómez Bárcena, Toñanes y la mejor novela española de 2022

Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego en nuestra noche perpetua. Palabras más o menos sagradas, y ahora… No son sagradas estas palabras, que son bonitas, así lo quiso el escritor Juan Gómez Bárcena, portentoso autor de Lo demás es aire . Así lo quiso su Juliana moribunda y de otra época. Estamos en 2022 y la Gran Pandemia sigue ahí, como quien no quiere la cosa, imagino que también en Toñanes. Toñanes… Alfoz de Lloredo… Cantabria… España… Una parte pequeña pero inolvidable de mis recuerdos familiares. Incomprensiblemente. Nino Bravo tendrá la culpa. Llega un momento en nuestras vidas en que “son otros tiempos”. Otros tiempos. ¿Pero, a quién le corresponde decidir si mejores o peores? Poco a poco nos va llegando “esa edad en la que sólo la muerte parece real, y todo cuanto cabe esperar es que esa muerte sea buena”.   “¿Qué sucede con los ríos cuando decimos que mueren?”   El pasado y el presente no necesitan ser futuro. La Historia sabe mucho de eso....

Mar Cantábrico

Lo sagrado en la Mar Océana. En la pleamar de los sueños todo cuanto nos engrandece. Las olas para los Gigantes y tus labios como labios. Frente al mar no es lo mismo que frente a la mar: es el mar el baño de los turistas y es la mar el océano de los marinos. Pero el caso es que estoy frente al mar, frente a mi mar de Cantabria, mi mar de turista experto, de turista autóctono, porque eso soy yo en Suances, un turista que es de allí, que se siente de allí, un turista de los sentimientos, un turista que escarba lo que de mar hay en su alma, en ese alma suya de marino de su abuelo Quico. Miro ahora mismo al mar en los ojos de mi hija María, veo allí la quietud del océano y del mar, las dos quietudes, la paz de las playas en verano con su arena de playa tostada y única. Miro hacia el mar y me veo a mí mismo, veo a un chaval que vive tan lejos del mar…   En la playa el pasado viene y va, como las olas cantábricas, se queda un segundo y decide ser porvenir azul, como la mar...