En una caja de cerillas hay más poesía que en todos los tratados y en muchas antologías antológicas de efímero poso estelar, en los dedos de un conductor de autobuses vibra el aroma inconfundible de la naturaleza humana, el verde asimétrico de los días aparentemente iguales en su leve eternidad de instantes pletóricos, inconfundibles, de un asombroso entusiasmo infantil, el poder de los colores que se niegan y el de la música country hecha por puro amor al amor. Tendríamos que respirar un día de Paterson todos, tú y yo, sin ir más lejos, como hicimos ayer los tres, tú, María y yo , sintiendo el beso de una tarde de un sábado, no una tarde cualquiera de un sábado cualquiera, no, porque ayer fue la tarde en que vimos la película Paterson , la de los poemas de Paterson, la de los poemas en Paterson, ayer fue la tarde en que Jim Jarmusch volvió a soplarnos al oído todas las flores vivas, todas las flores muertas.