Tiene tan poco interés para mí la vida de Julio Iglesias que ni siquiera todo el arte literario sandunguero de Ignacio Peyró acaba por completo de concitarlo y eso que su empeño es mayúsculo, meritorio, incluso impropio de mi desgana y quizás mi ceguera, que no mi displicencia. Hablo de El español que enamoró al mundo: una vida de Julio Iglesias . Al autor le puedo decir que esté tranquilo, que, en efecto, la narración de los avatares de la megaestrella es “legible” y es “placentera”. Prueba superada. Con creces. Al fin y al cabo, como Peyró mismo dice, “en literatura, el tema, siendo muy relevante, está subordinado a lo que se logre hacer con él”. Y con este tema, ya digo, es mucho lo que se alcanza en esta obra. ¿Hay una España que se deja leer a través de la vida de Julio Iglesias, como leo en el volumen? Por situarnos, Julio Iglesias es, dice Peyró en este libro de comienzos de 2025, “el español más conocido del siglo XX tras Dalí y Picasso”. Alguien a quien “la ironía posmod...