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Mostrando las entradas etiquetadas como Ignacio Peyró

Me va, me va, me va lo de Ignacio Peyró con Julio Iglesias

Tiene tan poco interés para mí la vida de Julio Iglesias que ni siquiera todo el arte literario sandunguero de Ignacio Peyró acaba por completo de concitarlo y eso que su empeño es mayúsculo, meritorio, incluso impropio de mi desgana y quizás mi ceguera, que no mi displicencia. Hablo de El español que enamoró al mundo: una vida de Julio Iglesias . Al autor le puedo decir que esté tranquilo, que, en efecto, la narración de los avatares de la megaestrella es “legible” y es “placentera”. Prueba superada. Con creces. Al fin y al cabo, como Peyró mismo dice, “en literatura, el tema, siendo muy relevante, está subordinado a lo que se logre hacer con él”. Y con este tema, ya digo, es mucho lo que se alcanza en esta obra. ¿Hay una España que se deja leer a través de la vida de Julio Iglesias, como leo en el volumen? Por situarnos, Julio Iglesias es, dice Peyró en este libro de comienzos de 2025, “el español más conocido del siglo XX tras Dalí y Picasso”. Alguien a quien “la ironía posmod...

Cosas que leo en los libros que leo (IV)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   Chernóbil “ Me pide que describa su foto preferida, la que le tomó su primo. Está en bikini simulando un beso al arenque que tiene en las manos. Su vientre es plano, aún no ha tenido hijos. Sus ojos reflejan el brillo del agua del Prípiat. Faltan diez años para que explote la central nuclear. Mamá no sabe que su primo entrará a apagar el reactor. Mamá no sabe que no volverá a sumergirse en ese río. Mamá no puede saber que el pueblo donde nació se convertirá en un lugar deshabitado. Ni que volverá a la casa donde creció y se encontrará con su nombre escrito en la pared y un mensaje del chico que la quería en secreto. Mamá no sabe que tendrá solo veinte minutos para estar ahí y llevarse las fotos de su familia escondidas bajo su ropa. Observará el techo roto, las tablas del piso levantadas, el árbol creciendo en medio de la cocina. El rosal sin p...