Cada vez que tiene lugar el gol de Iniesta todas las cien mil razones cesan de repente y dejamos de ser nosotros de uno en uno para convertirnos en una zamarra de sangre, en un solo domador definitivo de la furia capacitado para extender de una vez por todas la democracia a través del aire irrespirable del porvenir interesado en el progreso. Cada vez que tiene lugar el gol de Iniesta lo que acaba ocurriendo en verdad no es más que la sublime constatación de que la realidad se nos da un ardite y lo que ciertamente nos importa es que los sueños los tengan otros y uno solamente tenga que rezar para que los echen por televisión. El gol de Ferran lo metí yo cuando jugaba en La Pradera, lo metió Quique cuando jugaba en el Unamuno. El gol de Ferran llegó tras un pase de Manolo en el campo B, y lo celebramos como si la vida fuera a ser eso. Muchos años habían pasado desde lo de Pelé, desde lo de Panenka, desde la muerte de la muerte cuando yo...
Insurrección
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.