“El poema se mueve en las distancias cortas, equivale, en atletismo, a la prueba de los cien metros lisos, es una materia accesible (al menos técnicamente ) con cierta facilidad y conlleva, por lo general, poco tiempo en su elaboración. Una libreta, un bolígrafo o estilográfica e imaginación bastan para que el escritor pueda perfilar un ejemplar de tal especie. Es evidente que el poeta necesita un mínimo de formación acerca de la versificación (incluso para el verso libre), oído para el ritmo (la música del verso), mucha autoexigencia y lectura, mucha lectura . El producto final del trabajo dedicado por el poeta a ello no siempre puede ser considerado con ese término: poema. Para que lo sea tiene que contar con esa “materia” indefinible que genera en el lector una amalgama de sensaciones que lo acercan a la felicidad: emoción sentimental y emoción estética, evocaciones, activación de la memoria íntima, generación de sentimientos como incertidumbre, miedo, dolor, empatía con el sufri...
Insurrección
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.