La derecha no tiene gestores con sentido institucional porque simplemente no creen en las instituciones. Y no creen en las instituciones porque no han entendido todavía de qué va esto de la democracia. Si la derecha ha tenido tantos corruptos es porque jamás les interesó la política. Alguien que no cree en la sanidad o en la escuela pública no debe gestionar servicios tan esenciales para el bienestar de una sociedad. Se identifica a la izquierda con burocracia y chiringuitos subvencionados, y a la derecha con libertad y oportunidades de enriquecimiento. Es una estupidez gigantesca, pero funciona, entre otras cosas porque los grandes medios de comunicación están en manos de grupos a los que interesa que ese discurso sea hegemónico. Mucha gente está jodida y se siente socialmente humillada. Hay millones de españoles que no son capaces de identificar a los auténticos causantes de su fracaso y sus frustraciones. Resulta más fácil rebotarse contra los catalanes, los gays, las feministas...
Insurrección
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.