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La última jugada de Perón en una novela de Osvaldo Soriano

El tercer libro que leo del gran escritor argentino Osvaldo Soriano es una novela, la segunda suya, publicada en 1978 y titulada No habrá más penas ni olvido , como uno de los versos, el tercero, de la canción Mi Buenos Aires querido ¸ un tango que cantara en 1934 Carlos Gardel compuesto por él mismo con música de Alfredo Le Pera.             “Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver no habrás más pena ni olvido”.   La novela no encontró acomodo editorial hasta 1978, ya fuera de Argentina, como fuera de Argentina se hallaba exiliado el propio autor, pero había sido escrita cuatro años antes, cuando la dictadura militar de aquellos tiempos aún no había llegado, pero se la veía venir, como acaba por mostrar el libro, que es una vertiginosa joya literaria de primerísimo nivel. La acción de  No habrá más penas ni olvido  transcurre durante el último gobierno de Juan Domingo Perón, entre octubre de 1973...
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Ángel María de Lera, el éxito y el olvido

Accedí (tarde) a la literatura de Ángel María de Lera ante la recientísima recuperación de su figura como escritor y bajo el acicate de querer leer su gran novela sobre la Guerra Civil, aquella famosa en su tiempo, muy famosa, Las últimas banderas , sobre la que ya he escrito ESTO . Ahora, poco después, he leído su debut literario, la novela Los olvidados . De Lera llegó pronto al éxito, rápidamente, quiero decir, pero no a la literatura, pues su primera novela, esta, precisamente, vio la luz cuando él tenía ya 45 años. Pero el tiempo no pasó bien por su realismo social, ni por el de nadie (su populismo expuesto de manera algo folletinesca tampoco ayudaba a que perdurase su arte), y hasta hace relativamente poco cayó tan en el olvido como si ello remedara el título del que quiero hablar. Acabó de escribir Los olvidados en 1955, novela que apareció por primera vez dos años después en un volumen junto a las de, ellos sí, jóvenes autores (Enrique José Agustín, Cástulo Carrasco y Víct...

Las flores de Víctor Manuel para tanta gente mal enterrada

En el año 2018, el músico español, cantante y compositor ( cantautor solemos decir en estos casos) Víctor Manuel, de un repertorio indispensable para entender mejor la España en la que nací, crecí y envejezco, publicaba un elepé titulado Casi nada está en su sitio . Hacía su número… Muchos, tantos. En él se incluía para cerrarlo la canción He cortado estas flores , en la que solamente se escuchaba su voz y el piano de su hijo David San José (hijo nada más y nada menos que de Víctor Manuel y de Ana Belén ), productor y arreglista de todas las canciones, compuestas por su padre, que componían el álbum. Otra canción en él de mérito relacionada con mi país es también Digo España (“digo España y que bien suena esa palabra, no la arrojo contra nadie, contra nada; digo España y cómo pesa en estas alas lo que odio y que padezco), pero solamente quiero traer aquí completa la letra prodigiosa de He cortado estas flores , pura memoria, pura memoria histórica, pura memoria democrática, imagino q...

Cosas que leo en los libros que leo (XXVI)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   Presente y pasado “El presente impone leyes que el pasado no comprende. Lo que queda atrás tarde o temprano se desvanece. Es así en el transcurso de las generaciones, pero también en el de una vida”. Marcos Giralt Torrente : Los ilusionistas , 2025   Los recuerdos “Rainer Maria Rilke escribió que los recuerdos sólo son tales cuando abandonan el espacio del cráneo y se alejan de las imágenes que los han metamorfoseado y del aspecto de las palabras que se obstinan en mantenerlos a distancia. Que el comienzo de un recuerdo coincide con el esfuerzo prodigado para olvidarlo, con el esfuerzo por sepultarlo. Sólo entonces el recuerdo encuentra la fuerza para regresar a nosotros, rezumando todavía agua del río del olvido, sin palabras, sin sueños, sin iconos, bajo forma de gestos, de manías, de movimientos sórdidos, de corral, de plato co...

Libros para comprender al ser humano (por Justo Serna)

Si examin o con detenimiento la lista de obras que me vienen a la cabeza — tan variadas en é poca, g é nero, tono y ambici ón — a la hora de hablar de libros que ayuden a la sociedad civil a comprender al ser humano podrí a creer, a primera vista, que se trata de una dispersi ón: obras que van del del liberalismo al marxismo, del conservadurismo contrarrevolucionario a la ficci ó n cient í fica, del naturalismo al ensayo antropol ó gico, de la pol í tica a la metaf ísica, del psicoaná lisis a la microhistoria. ¿ Qu é podrí an tener en com ún Edmund Burke y Virginia Woolf, Mary W. Shelly y Hannah Arendt, Karl Marx y Fernando Pessoa, Charles Dickens y Michel Foucault, Jules Michelet y Carlo Ginzburg, Max Weber y Umberto Eco, Jorge Luis Borges y Natalie Zemon Davis ? La tentaci ón serí a decir que nada, o muy poco. Pero si los re ú no es porque forman una suerte de galer í a de retratos sobre la condici ón humana. Sus libros, que leo y releo, no son obras cuyas respuestas me valgan...

Contra el miedo, la esperanza

El filósofo Byung-Chul Han , de doble nacionalidad, surcoreana y alemana (de hecho es en alemán la lengua en la que escribe), goza del doble reconocimiento del prestigio y de la, y ahí entramos casi en lo fantástico, popularidad mundial. Es un autor prolífico del que yo he leído su libro Der Geist der Hoffnun (Wider die Gesellschaft der Angst) , traducido a mi idioma en 2024 por Alberto Ciria con el título de El espíritu de la esperanza (contra la sociedad del miedo) . Lo que el autor llama ‘Preludio’ nos sitúa de sopetón en el asunto de la obra. Leamos:   “Merodea el fantasma del miedo. Permanentemente nos vemos abocados a escenarios apocalípticos como la pandemia, la guerra mundial o las catástrofes climáticas: desastres que continuamente nos hacen pensar en el fin del mundo o en el final de la civilización humana. En 2023, el Doomsday Clock o Reloj del Apocalipsis indicaba que faltaban noventa segundos para la medianoche. Dicen que su minutero jamás había estado tan cerca...