“La historia es conocimiento de las sociedades en este o en otro tiempo y no solo mero discurrir o mero transcurso del tiempo. Entonces, quien cultiva la historia sabe —o debería saber a estas alturas del libro— que es una disciplina acerca del pasado. De ese pasado no puede decirse cualquier cosa o no puede recrearse según el deseo de cada cual. La memoria sí es antojadiza, dependiente entre otras cosas del azar emocional y de los recuerdos compartidos. La historia, no: no puede y no debe serlo. Quien se dedica profesionalmente a estudiar o investigar el pasado se somete a unas normas para así acceder indirectamente a los documentos de lo pretérito, reciente o remoto, cuando documento viene del latín docere (‘enseñar’). La historia es una de las humanidades con método: trabaja con documentos, sí, y el documentum nos enseña lo que no está. Para manejar esos materiales sabiendo darles su significado, el historiador obra como un profesional, esto es, con disciplina, con rigor proba...
Insurrección
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.