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Esa voz de Joni Mitchell (por Roberto H. Rodríguez)

Pocas veces alguien se ha desnudado tanto en un disco como Joni Mitchell en Blue , y menos aún con esa tristeza luminosa. Cada pequeño detalle borda una historia íntima: sus curiosas afinaciones, las complejas armonías, la poética de sus letras y, planeando sobre el paisaje, esa voz de Joni. Me cuesta elegir una canción. Tal vez Little green sea la más bella (cuenta con una ternura demoledora cómo, de adolescente, entregó a su hija en adopción ), pero tengo un vínculo personal con el desamor de A case of you . En la grabación le acompaña a la guitarra James Taylor , su novio en aquel momento. El sensible James, un picaflores de primera, rompió con ella antes de acabar el disco.
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Alabama Shakes cantan Another life (LA CANCIÓN DE HOY)

 

Sublimar la realidad en tu debut cinematográfico: Yo no moriré de amor

La película española Yo no moriré de amor es el primer largometraje dirigido por Marta Matute , un auténtico prodigio cinematográfico, magníficamente escrito, dirigido, fotografiado e interpretado. Y breve (dura 94 minutos precisos, cabales, necesarios), pues renuncia a esas más de dos horas cada vez más, incomprensiblemente, habituales, a la hora de contarnos, mostrarnos, historias que pueden ser contadas, mostradas en mucho menos tiempo. Estrenada en 2026, Yo no moriré de amor (escrita por Matute y fotografiada por Sara Gallego ) es un drama familiar con tres ejes narrativos suspendidos sobre la misma realidad: la adolescencia tardía, la enfermedad en la vejez y la maternidad (y la hijosidad ). Los cuidados, el amor, lo extraño que es todo a lo que nos enfrentamos siempre sin manuales ni siquiera de supervivencia… Con todo, lo mejor del largometraje (uno de los seis mejores de 2026 para FilmAffinity a mitad del año) son las actrices Júlia Mascort (la protagonista, debutante t...

Wild Pink cantan Round of applause at the end of the world (LA CANCIÓN DE HOY)

 

Óscar Seco y su archivo de la catástrofe (por Mateo Maté)

Escribo estas líneas no desde la distancia académica, sino desde la complicidad del espacio compartido.   La vigilia compartida Como compañero de estudio de Óscar Seco durante décadas, he sido testigo privilegiado de cómo su universo se iba poblando de presagios. Mientras el mundo exterior celebraba el fin de la historia y el optimismo tecnológico de los años 90, en la penumbra de nuestro taller común se gestaba un archivo minucioso del desastre . He visto a Óscar realizar, día tras día, una autopsia preventiva de nuestra realidad . Mucho antes de que el colapso ecológico, las agendas biopolíticas y la precariedad climática se convirtieran en titulares de prensa, su pincel ya señalaba una herida que nosotros, en nuestra ceguera colectiva, preferíamos ignorar. Lo que ahora se nos presenta no es una ocurrencia o una moda del presente, sino el resultado de treinta años de una observación obsesiva y lúcida.   La hibridación como arma de resistencia Analizar la obra d...

Weezer cantan Say yes (LA CANCIÓN DE HOY)