Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo. Internet y las gilipolleces “Es un gran problema, porque allá donde la cultura oral escogía qué recordar y transmitir y qué no (era muy selectiva y, por tanto, lo peor, lo que se consideraba, con razón o sin ella, indigno de memoria o inútil, quedaba relegado al olvido), hoy con internet no se borra nada. Cualquier cosa, si aparece en la red, queda para siempre. Y como se dicen más gilipolleces que versos dignos de la Divina Comedia , la producción de tonterías, insultos, vulgaridades y riñas en línea se retroalimenta a un ritmo exponencial loco y toda esa basura se eterniza. En medio de ese estruendo ensordecedor, cada vez cuesta más hallar un rastro de genialidad”. Pino Aprile : Nuevo elogio del imbécil , 2025 Buenos Aires “Para sus habitantes, la Ciudad es un efecto de edición. Todo habitante edita todo el tiempo: una ciuda...
Insurrección
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.