Es necesario tener una categoría literaria notabilísima para darle voz a una adolescente de 16 años y que esa voz, en realidad su escritura —pues cuanto leemos es lo que aquélla le escribe en un cuaderno a alguien (“me he puesto a escribirte: no eres un puto personaje inventado ni eres mi puto amor platónico, te he encontrado y tú sí tienes música”)— nos llegue poderosa, como la necesaria confusión certera con la que los humanos nos hablamos desde el estupor de no saber por qué el mundo es esa brutalidad imprecisa que a menudo salpicamos de abrazos y canciones. Belén Gopegui la tiene, esa categoría, esa capacidad, esa finura desgarradora, y por eso escribió Deseo de ser punk , su octava novela, publicada en 2009 pero que yo acabo de leer cuando escribo conmocionado lo que estás leyendo. El título de la novela está inspirado en el poema de Leopoldo María Panero Deseo de ser piel roja , de 1970, con algunos de cuyos versos se abre el libro, a su vez inspirado en un microrrelato de pri...
Insurrección
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.