La novena novela del poco prolífico escritor estadounidense, de tan reconocido prestigio entre los prestigiantes, Thomas Pynchon apareció en 2025, su título: Shadow ticket . Al año siguiente Vicente Campos la tradujo a mi idioma como A oscuras . No he podido con ella. Con la novela. Pynchon escribe así, mira: “Cuando los problemas llegan a la ciudad, suelen venir por las vías férreas de la North Shore Line. Y dados los tiempos convulsos que vive el lago Michigan a la altura de Chicago, con los vientos cambiantes, la derogación de la ley seca a la vuelta de la esquina, Big Al Capone en la trena federal de Atlanta, y los asuntos de la Mafia de Chicago más alterados e imprevisibles, todo el mundo que necesita una excusa para salir pitando de la ciudad acaba viniendo aquí, a Milwaukee, donde, por lo general, lo más grave que te puede ocurrir es que te roben la pasta”. ¿Lo pillas? Sí, ya intenté explicarlo. Que leer a Pynchon no es cualquier cosa . “Hoag...
Insurrección
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.