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Mostrando las entradas etiquetadas como Escribir

Cosas que leo en los libros que leo (70)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   Albéniz y Granados “Albéniz y Granados no se dedicaron a copiar lo que hacían los músicos franceses o los italianos, y por mucha influencia que impusiera Wagner, tampoco lo imitaron. Crearon un lenguaje propio al integrar el folclore español con el romanticismo y el modernismo de la época. Y el resultado fue una voz reconocible que fue pasando de unos a otros: si el piano de Albéniz marcó a los que le sucedieron (Falla y Turina), en vida lo hizo en Granados”. Marta San Miguel : Última escala (novela), 2026   Escribir “–Escribir es un safari, maldición –exclamó la profesora–. Significa salir y mirar, cazar y traer a casa, a la jaula de la página, la cosa viva más maravillosa del mundo”. Lorrie Moore : Anagramas (novela), 1986

Cosas que leo en los libros que leo (56)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   Alberto García-Alix “El taller de García-Alix es un búnker lleno de potencias encerradas y promesas liberadas. Hay centenares de libros, cuadros, obras de arte o chaquetas vaqueras o de cuero cubiertas de mugre de los Centuriones de España, la banda motera que aterrorizó y nos aterrorizó —algunos de sus integrantes, todos tipos curtidos, imprevisibles, siempre dispuestos a tenderte una mano o destrozarte, hacían de matones en la puerta de la sala Revólver, a la que solía ir los fines de semana— y de la que fue miembro García-Alix hasta que esta fue absorbida por los Hells Angels, decididos a instalarse en nuestro país. Muchos centuriones decidieron dar aquel paso, un compromiso para el que no había marcha atrás. García-Alix, que ya entonces comenzaba a ser célebre como un fotógrafo capaz de retratar almas rotas y rostros vencidos, se hizo a un ...

Cosas que leo en los libros que leo (49)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo. Escribir… y publicar “Hemos puesto el dedo en la llaga. El noventa y nueve por ciento de los principiantes rechazan la fase de aprendizaje. Publicar se considera el objetivo. Es tan absurdo como si el pájaro contemplara el vuelo como el medio para participar en una exhibición aérea. A cuántos habré escuchado decir: «Me han rechazado el manuscrito. He perdido el tiempo». Entiendo que uno pueda sentirse herido si un editor rechaza su texto. Pero concluir que ha perdido el tiempo es darle la razón. El privilegio absoluto es escribir. No existe gracia más elevada. A veces la publicación no es más que un añadido, a menudo un menoscabo del placer inicial. Obtenerla a costa de un esfuerzo considerable, de una angustia enfermiza, de una dolorosa obsesión no cambia nada”. Amélie Nothomb : Psicopombo (novela), 2023   Italo Calvino “Al otro lado de l...

Cosas que leo en los libros que leo (48)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   Escribir “El hecho mismo de escribir es también, por definición, un acto de selección, y por tanto de distorsión, y por consiguiente de invención. […] Escribir detiene el curso del tiempo. Al final, esa es la única razón por la que se escribe, ¿o no?”. Jonathan Coe : Las pruebas de mi inocencia (novela), 2024   El principio motor del universo “Entre la aparición del dinosaurio y la del primer dinosaurio volador, conocido como arqueópterix, transcurrieron ochenta millones de años. Un lapso de tiempo así resulta aplastante. Vislumbrar una paciencia tan sublime invita a intuir el principio motor del universo. Lo que permite contar con tal infinitud es el deseo”. Amélie Nothomb : Psicopombo (novela), 2023   La actualidad mundial “Es para estar asustados. La actualidad mundial se ha convertido en un gigantesco cómic de...

Cosas que leo en los libros que leo (XXXIX)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   La gente auténtica “Dios mío, los auténticos. Esos sí que son un verdadero fraude: buscan algo que los identifique y se encierran en eso, se emperran en eso, y les dicen auténticos”. Martín Caparrós : Bue (novela) , 2025   Eso de escribir “—No sabía yo que eso de escribir fuese tan complicado —dice Víctor. —Cuando el día se da bien, es muy fácil, pero cuando se da mal, es imposible. —Eso me recuerda lo que decía un hombre de teatro, creo que era Adolfo Marsillach, que ser actor o es muy fácil o es imposible —dice Adela—. Yo creo que hay muchas cosas así. Por ejemplo, la felicidad, o es muy fácil o es imposible. —Pues algo así me pasa a mí también. Quizá me falta inventiva, imaginación. —Pero hay novelas donde apenas ocurre nada, y que son muy buenas novelas, y muy entretenidas. No todo van a ser historias deslumbrantes, co...

¿Para qué escribo?

Creo saber los motivos por los que escribo, hay un estremecimiento, todo arranca de una emoción, alguna neurona se imanta, recibe un temblor sinuoso, casi imperceptible, no siempre punzante, después sufro un estallido, recio pero con su sosiego, en alguna parte de mi corazón, ¿o es en el cerebro? Todo mi cuerpo es solvencia, como si un ángel lo cuidara y el resplandor me tienta, me obliga a peinar palabras, a recolectarlas en silencio, sin casi escucharlas, como un susurro helado. Creo saber los motivos, insisto. Yo, al menos yo, escribo para impresionarte, a veces hago cosas sólo para eso, otras para conmoverte. [arte de Pedro Luis Raota]

La ilusión; por Víctor Colden

En el origen de mi pasión por la escritura hay dos pulsiones muy imbricadas: una pulsión verbal y una pulsión narrativa . Lo primero es la fascinación por las palabras, que empecé a experimentar de niño. La fascinación y el amor por el lenguaje, por la lengua. Por mi lengua. Algo así como el deseo de tocar el viejo instrumento del español para ver qué sonidos podría uno sacarle, qué cosas hacerle decir. Y la ilusión de verter un cacillo de agua del propio pozo oscuro en el ancho río de la literatura que se ha ido escribiendo en esta lengua. Casi indiscernible de ese primer prurito, que es de orden sensorial y cultural, está el prurito de narrar, de ser uno también un poco tusitala , como el maestro Stevenson . ¡Ah, ser el que cuenta las historias junto al fuego, encandilando a quienes anhelan saber qué pasó! Se trata de una complacencia particular en el juego de armar un relato haciendo que todo encaje bien: la trama, la emoción, los personajes, los escenarios. Y las palabras. ...

La primera novela de Corina Oproae

La escritora hispano-rumana Corina Oproae , autora de varios poemarios, publicó en 2024 su primera novela, la muy hermosa La casa limón , que se abre con estos versos de Louise Glück (en inglés): “Miramos el mundo una sola vez, en la infancia. El resto es memoria”. Una cita de apertura muy acertada, porque eso es el debut novelesco de Oproae: una mirada especialmente infantil del mundo conocible . De hecho, La casa limón comienza así:   “No recuerdo cuántos años tengo, pero sí que vivo debajo de una gran mesa de madera, en un castillo infinito, cuyos muros están hechos de libros. […] Huelo los libros uno a uno. Me chifla hacerlo. De la misma manera que en el colegio”.   Sí, la protagonista y narradora del libro (¿la propia Corina Oproae?, diríase que sí, siguiendo la estela de otros libros recientes que he leído, también debuts narrativos, como el de Natalia Litvinova y Jonathan Arribas , ambos autobiografías escritas como si lo hubieran sido desde la infancia) lee m...

Esther García Llovet y su espléndida Trilogía instantánea de Madrid

La llamada Trilogía instantánea de Madrid es un conjunto de novelas escritas por la española Esther García Llovet, la primera de las cuales es Cómo dejar de escribir , aparecida en 2017. La segunda, titulada Sánchez , se publicó dos años después ( la primera de las tres que yo leí ). Y la tercera y última, Gordo de feria , es de 2020.   Comenzaré por hacerte ver cuáles son los títulos de los dos primeros capítulos que componen Cómo dejar de escribir : ‘ Hablaba con los mendigos y los voluntarios de ONG y los vendedores de Gucci falsos y DVD falsos hasta que se cansaban de mí y se cambiaban de acera ’ y ‘ El mundo está vivo y nada vivo tiene remedio y ésa es nuestra suerte ’ (este segundo extraído de una en una entrevista en 2003 al escritor Roberto Bolaño ). Que por qué comienzo así mis palabras sobre Cómo dejar de escribir (la quinta novela de García Llovet), te preguntarás. Para que te hagas una idea del tipo de literatura que se gasta la autora. De un brillo raro, no del ...

Leo. Escribo

Es verano. Leo. Escribo sobre lo que leo. Escribo sobre lo que escribo. Escribo de lo que quiero escribir. Escribo sobre mí y sobre nada, sobre lo que recuerdo y lo que imagino que recuerdo y sobre lo que recuerdo que imaginé. Recuerdo a posteriori (cómo si no) “de esa manera en que los recuerdos se transforman en ficción al ponerse uno a escribir” (tal que nos susurra Antonio Muñoz Molina en su espléndida reflexión libresca sobre la primera novela de la humanidad). Escribo y leo. Leo y escribo. Escribo como si fuera yo quien escribe en lugar de quien me lee porque lo que lee es lo que a él le hubiera gustado escribir y le gusta leer. Escribo gracias a lo que leo y pretendo que lo que leo no se lea en lo que escribo. Escribo sin reescribir, pero no a lo loco, a tientas, inseguro pero sin dudar. Caravaggio: San Jerónimo escribiendo , 1601 Es verano, pero podría ser primavera. Escribo sobre lo que creo recordar que me ocurrió siendo un chaval en una plaza de mi barrio. Escribo como si ...