Competencia oficial es una lección cinematográfica escondida en las maneras ágiles de una comedia comedida formalmente espléndida, muy bien escrita, dirigida e interpretada. Fascinantemente interpretada, diría yo, pues es además una obra maestra sobre el noble arte de la actuación. Porque la película hispano-argentina Competencia oficial nos interpela sobre lo que es el cine, sobre su existencia funcional o artística, y sobre la necesidad de hacer competir a las creaciones humanas con vocación artística como si tal cosa pudiera desvirtuar su inmaculada esencia casi divina. También es una película sobre el oficio y el arte de la interpretación, sobre sus formas, sus virtudes y sus manías o trucos fabulosos. Todo ello, ya digo, dentro de lo que es el film, una comedia siempre divertida, no necesariamente hilarante, sí jocosa. Inteligentemente jocosa. Estrenada en 2021, su duración no llega a las dos horas, ha sido dirigida por el tándem de cineastas argentinos Gastón Duprat y Mariano...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.