La tarde en que Vinicius denunció insultos racistas durante un partido en Mestalla no fue la primera. Antes lo había hecho Samuel Etoo ; más recientemente Diakhaby o Iñaki Williams . Desde lo de Vinicius, contando con la caja de resonancia de la prensa madrileña, el tema parece haber estallado, hasta el punto de que en las últimas semanas los casos se han hecho insistentes. Quique Flores, por ejemplo, fue objeto de insultos en Getafe por su sangre gitana, de la que por cierto dijo tras el partido –y yo le aplaudo por ello- sentirse absolutamente orgulloso. En las últimas horas, gracias al portero del Rayo Majadahonda, Cheikh Sarr , muchos se han enterado de que en los campos modestos se dan sistemáticamente delitos de odio que resultan impunes. Es ingenuo creer que tenemos más racismo. En todo caso vemos más personas de piel oscura. Pero eso, que ahora ocurre por doquier por el fenómeno de la inmigración masiva, ya lo teníamos en el fútbol hace medio siglo, cuando a Salif Keita se...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.