El verano ha ido cayendo por una pendiente, ¡cuánto menosprecio! ¿Soy yo el único que siente un dulce malestar? Por eso, muchacho, te digo que mejor te detengas. Un instante. El otoño llega tan veloz que es un corte de pelo infernal, su cambio de colores no supuso en absoluto cambio alguno. Tal vez pasaran las horas, tendremos de vigilar este reloj de arena. ¡Oh, qué momento tan extraño para estar vivo! Ya no nos quedan límites que traspasar en este globo de nieve olvidado de Dios. Continuamos, seguimos… No obstante. Sálvanos, Señor, de la tumba cuando todo florece. Aquellas aves no pueden volver a casa. No puedo saber si todo sucede veloz o lentamente. Esa luz en el túnel… ¡Cuán insólito me hace sentir! Esa luz en el túnel ha de ser un tren. Un tren… ¡Oh, Señor, qué momento tan extraño para estar vivo! ¡Señor, qué momento tan extraño para estar vivo! ¡Señor, qué momento tan extraño para querer únicamente estar vivo! A grandes rasgos —no niego haber puesto alg...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.