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Mostrando las entradas etiquetadas como Palabras

Petricor

Si alguna vez escribo en uno de mis cuentos, en una de mis novelas, en cualquiera de mis ensayos, eso de me gustaría creer que o la palabrita esa que ha venido a sustituir entre la gente cool a aquella otra de ojiplático , me refiero a petricor , si lo llegara a hacer recordarme que hoy escribo que si alguna vez escribo lo uno y la otra me recordéis que deje de hacerlo. Que deje de escribir. Aunque me gustaría creer que Juan, el del Evangelio, se quedó ojiplático cuando mientras su amigo Jesús languidecía él lo único que era capaz de percibir era el petricor del momento. Sí, ya lo dejo. Total, para qué.                     “con la sangre en el labio,           respirando el petricor” [arte de Juan Cossío]

Han Kang y La clase de griego, explicando qué es la literatura

La sexta novela de la escritora surcoreana Han Kang fue publicada en 2011 con el título de Huilabeo sigan . Doce años después apareció en mi idioma como La clase de griego , espléndidamente traducida por Sunme Yoon, un año antes de que su autora fuera galardonada con el Premio Nobel de Literatura. La clase de griego es alta literatura, entendida esa expresión como la escrita con una versatilidad sensorial de tal envergadura que es capaz de convertir lo que se nos cuenta (el fondo) en una maravilla sacudida por el arte con el que se nos cuenta (la forma). Conmocionar no es necesariamente el objeto de la literatura, por eso digo que cuando tal cosa se logra, cuando quien lee lo escrito queda sofisticadamente envuelto en la narración es cuando podemos hablar de alta literatura . La propia de Han Kang. “Borges le pidió a María Kodama que grabara en su lápida la frase Él tomó su espada, y colocó el metal desnudo entre los dos ”. Así comienza La clase de griego , tan borgiana, tan kang...

Lo que hacemos con las palabras, un libro de Soledad Puértolas y Elena Cianca

A finales del año 2022 se publicó un singularísimo libro escrito por Elena Cianca y Soledad Puértolas , su título: Alma, nostalgia, armonía y otros relatos sobre las palabras . Se trata de un libro que pretende responder a la pregunta...             “¿Qué queremos decir cuando hablamos? ”   Somos, dicen las autoras (Soledad Puértolas es la responsable del texto central y Elena Cianca de las muy eruditas y filológicas notas, que ocupan más de la mitad del volumen), “lo que hablamos”, pero también “lo que callamos” e incluso “lo que pensamos y no decimos”.   “Es el uso que hacemos de las palabras lo que nos caracteriza como individuos humanos y como miembros de una colectividad en un lugar y un tiempo determinados”.   Aunque pretenden hacernos creer que es este un ensayo “informal”, lo que yo he leído es un ensayo-ensayo. Muy literario, eso sí. Como todo buen ensayo. Un ensayo sobre la función que cumplen ...

La palabra

Escribió Gloria cuando yo tenía 18 años (qué diantres importa la edad que yo tenía, dirás: eso digo yo) que existe una evolución de los sonidos (humanos, añado). Lo decía ella en un poema de esos suyos. En una poesía de Gloria Fuertes . Una de las Historias de Gloria . Bueno, sigo. Nos decía aquella mujer de verso en pecho, sabia, una señora mayor que se hizo niña desde el principio hasta que dejó de ser una señora mayor y simplemente fue una niña presta a contarnos cosas con un alma pequeña en la que cabía todo el Universo conocido y algo del Universo por conocer. Nos decía, a ver si acabo, mejor, a ver si empiezo; nos decía en aquella poesía suya de 1981, de cuando yo tenía 18 años y probablemente estaba a punto de conocerla en persona, que los sonidos empiezan primero siendo un rugido. Después un ronquido, antes de ser un silbido. Luego, pronto, un grito. Más tarde una palabra. Las palabras. Todas las palabras, cada palabra, alguna palabra. Palabras de amor, de odio, de certeza, de...

Nos quedamos sin palabras

Qué ganas de invadir Pekín o de fundar una generación poética, la generación de los niños perdidos, la del beibibún. Ganas, sí, de evacuar Ecuador o de ecuatorializar la vacuidad de los pájaros, ganas de eludir la palabra palabra para que no nos quede nada dentro de ella, para que vaciada la palavra palavra se escriba con uve y se sienta como lo que es, un don universal que no es propiedad de nadie y menos de los poetas, es más, es más de los chulos de barrio que de los que se ciñen a los versos versados donde se lucen. La palabra y la palabra son parvas volutas de nada encendidas sobre la espalda vieja del mundanal catafalco donde eludimos TODOS la desgracia y abrazamos a la felicidad cada vez que damos con ella. La palabra no es un don, es un resorte mágico que acaricia el alma de cada ser humano, tenga o no voz, tenga o no saliva para escupirla. La palabra es un estertor eterno entre la teoría de Wegener y la atmósfera antes de la nieve.     [arte de Gran...

Palabras que usa la peña

En 2018, la lexicógrafa española Elena Cianca y su marido y escritor, también lexicógrafo, Emilio Gavilanes publicaron un interesante artículo titulado Voces y expresiones del argot juvenil madrileño actual . En el resumen bibliográfico de ese texto podemos leer al respecto lo siguiente:   “Precedido de unas notas en las que se señalan algunas de las líneas generales del argot juvenil madrileño actual, este trabajo recoge las voces y expresiones más características de este lenguaje, ordenadas a manera de diccionario, alfabéticamente, proporcionando en cada caso definiciones, explicaciones y ejemplos que permiten conocer su uso, y señalando en muchas ocasiones las diferencias con el argot juvenil de generaciones anteriores”.   Cianca y Gavilanes explican la razón de ser de este pequeño diccionario suyo:   “Ofrecemos aquí un repertorio de voces y expresiones propias del argot actual de los jóvenes madrileños (los que nacieron en torno al cambio de siglo, poco...

Palabras más, palabras menos

Soy un empedernido usuario de la red social Facebook . Me confieso. Confieso que he bebido, vivido y vibrado en sus redes y que me gusta acercarme en ella a mis amigos reales nada virtuales. Me dice una aplicación consultada que las palabras que más uso en Facebook son estas que se ven en la imagen: JLIS y nada las que más, y me quedo estupefacto, no por mi firma sino por la palabra nada , la palabra nada , que es como no decir nada asumiendo que pueda existir esa nadería que es la nada. Nada de nada. Pues vaya, así será, si así se me dice. Menos mal que música , historia y días y mundo y poesía tienen una presencia notable, y así puedo confesar que de eso nada, que a mí lo que más me gusta del mundo es ELLA , que por cierto, aquí no sale.