El año pasado se cumplieron quinientos años del nacimiento de uno de los más impresionantes artistas plásticos que han existido, Jacopo Robusti, conocido como Tintoretto . Una de sus más extraordinarias composiciones, datada alrededor de 1547, se encuentra en el Museo del Prado. Mi gusto particular hace que el Lavatorio de Tintoretto sea uno de mis cuadros favoritos, aunque esto no signifique nada. Mi subjetividad es una más entre otras y solo se suma a los millones de granos de arena del resto de subjetividades vivas por el mundo. Pero esa subjetividad, esa elección y gusto particular, me ha llevado a ahondar más en la obra y quizá, solo quizá, poder afirmar que esa obra contenga algo más o mejor que mi particular gusto por ella, que quizá represente un momento álgido del arte que merezca la pena describir y ahondar. Vamos a intentar desentrañar un poco si esto que afirmo pudiera ser verdad. La perspectiva, su falsedad y su pretendido realismo podrían apuntar en...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.