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Mostrando las entradas etiquetadas como Almería

La España visitada (por mí y por Marga) en 2019

No salimos de Madrid hasta que en abril… Jueves 18 de abril de 2019 , Jueves Santo, estamos en Málaga. […] Nos ha llovido, y es hora de descansar, Marga ha elegido un apartamento excelente. Voy a leer a Richard Ford. Mañana más. Ya ha amanecido este Viernes Santo de abril, día 19 , de apariencia hermosa. La belleza y la inteligencia delicada de Marga me dicen suavemente que en la realidad que habito la vida es algo espléndido que merece ser disfrutado. Voy. En el Museo Picasso de Málaga te das cuenta de que hace falta mucha paciencia para soportar toda la creatividad de los genios. […] Marga duerme y yo ahora escribo, ahora contemplo su sueño como un dócil guerrero enamorado y orgulloso. La tarde se ve derrotada y yo escucho a Gino Paoli cantando ya viejo su Sabor de mar , en ese italiano prendido de todas las cosas. Pasan procesiones por debajo de nuestros balcones […], en pie transcurren en la calle las Vírgenes dolorosas que vuelven a llorar la muerte de un hi...

Como somos mayoría los queremos de Almería: ¿te suena?

Leo en La oscura historia de la prima Montse , novela de Juan Marsé: “A partir de ahí la cosa fue de mal en peor. Nuria me había abandonado para conversar con un joven camarero. En la mesa de Salva todos dialogaban, europeaban. ¡Qué felices eran viviendo el mito de la cultura, qué júbilo sordo, íntimo, cómo se les llenaba la boca de poder, de compadrazgo y reparto de botín! Anuncié mi retirada, pero el crítico literario que estaba a mi lado me retuvo un instante: -¿Y a usted no le roe el gusanillo, no le tienta la noble aventura de las letras? -No, señor. Sólo me gustaría hacer una película y después morir: Los tambores de Fu-Manchú en tres jornadas, con José Mojica. Lo dije expirando ya, sin voz, sin énfasis, puesto en pie y peligrosamente invertebrado, pidiéndole a Nuria auxilio con los ojos. Mi vecino de mesa me despidió riendo y palmeándome los riñones; habíamos estado conversando, yo le había dicho que hay dos clases de tipos que me producen verdadero asco: los llama...