Una eternidad llamando a las puertas del cielo … Cada vez que la vida se nos escapa, cada vez que la vida se le escapa a cada ser humano, es probable que cada ser humano escuche una canción: ésta fue escrita para ese momento, la retahíla de instantes oscurecidos por la certeza del final, momentos de una claridad tenebrosa, espléndida, fronteriza, última, en los que la vida nos huye y nosotros nos quedamos definitivamente muertos, fuera de aquí. «Mamá, quítame esta placa, no puedo usarla nunca más». Mi amigo Quique tenía aquel elepé de Bob Dylan , donde brillaba una canción fabulosa, estremecedora, sencillamente única. Tal vez el disco que contenía Knockin´ on heaven´s door fuera de sus padres, es muy probable. Llevo escuchando esa bendita joya humana de dos minutos y medio desde hace más de cuarenta años. Todavía me emociona, suspendiendo en su brevedad el tiempo y acotando el espacio a unas dimensiones inverosímiles, de pura música. El elepé Pat Garrett ...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.