¿Puede un artista sacar de su cabeza, de su alma, todo lo que se le ocurra, sin freno, ocupando absolutamente todos los espacios en que va a plasmar esa obra suya que se le ha antojado para explicar el mundo o entretenerlo? Se ve que sí. ¿Debe? Esa es otra cuestión. Año 2021. Segundo de la Gran Pandemia. El muy bien considerado por los expertos cineasta estadounidense Wes Anderson estrena su decimoprimer largometraje, The French Dispatch (of the Liberty Kansas Evening Sun) , titulado en España La crónica francesa (del Liberty, Kansas Evening Sun) . Ciento ocho minutos dura el film. Ciento ocho minutos que cuando los presencié aturdido se les convirtieron a mis sentidos en tres horas y media. Más o menos. El propio Anderson es el responsable de su guion (¿el culpable?), basándose en una (enrevesada pero sencilla: sí, existe eso) historia ideada por él mismo y por Roman Coppola, Hugo Guinness y Jason Schwartzman. Y se vale de la espléndida fotografía de Robert D. Yeoman pa ra conta...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.