Descubrir demasiado tarde que la felicidad sólo es real cuando se comparte. Quizás ese ridículo final tan cierto, tan riguroso, el de la muerte de su protagonista (no es spoiler, pues es bien conocida porque es la de un personaje relativamente célebre por bizarro antes de que Sean Penn rodara ese film hermoso y demediado que es Hacia rutas salvajes, Into the Wild ) . La película estadounidense, estrenada en 2007, dura dos horas y veinte minutos y fue dirigida por el fabuloso actor Sean Penn, autor también del guion, que es una adaptación del libro homónimo de Jon Krakauer, publicado once años antes, donde se contaban las vicisitudes del joven Christopher McCandless, quien, entre 1990 y 1992, llevó a cabo un viaje que incluía las más inhóspitas tierras de Alaska, del que no informó a nadie de su entorno, ni a sus padres ni a su hermana. Yo, que la he visto hace unos días, conocía la película por las canciones que en ella canta Eddie Vedder: aquel disco suyo de 2007 fue uno de los mej...