La escritora Maryse Condé , nacida en la francesa y antillana isla de Guadalupe en 1937, viene sonando últimamente como candidata a recibir el Premio Nobel de Literatura. Yo acabo de leer su decimosegunda novela, titulada Corazón que ríe, corazón que llora (cuentos verdaderos de mi infancia) , publicada en 1999 (originariamente con su título en francés, que es la lengua en la que ella escribe: Le coeur à rire et à pleurer. Contes vrais de mon enfance ) y muy bien traducida a mi idioma veinte años más tarde por Martha Asunción Alonso , quien nos dice en el prólogo que ella misma firma: “No se me ocurre mejor puerta de entrada al personal universo condeano que Corazón que ríe, corazón que llora (cuentos verdaderos de mi infancia) . Estamos ante un texto que esconde el origen de todos los orígenes. La génesis de una conciencia creadora y una voz narradora, ambas de originalidad abrumadora, sin par en el panorama de las letras francófonas contemporáneas. Relatados con una pondera...