En el libro del australiano Luke Stegemann , historiador de la cultura y profundo conocedor de España y su capital, Madrid: historia de una ciudad de éxito ( Madrid: a new biography ), publicado en 2024, podemos leer una serie de jugosas páginas dedicadas a la todavía tan traída y llevada Movida (madrileña) , que él sitúa cronológicamente, según el criterio más amplio , entre 1977 y 1988. “En los cien años anteriores, Madrid había sido testigo de la vida de los artistas y filósofos del cambio de siglo; de los escritores y artistas de la Edad de Plata; de movimientos menos conocidos, pero culturalmente vitales como la Escuela de Vallecas, cuyo máximo exponente fue el pintor Benjamín Palencia; de los artistas abstractos y novelistas realistas de los años cincuenta y sesenta, de los cineastas y fotógrafos de los sesenta y setenta. Y llegó la movida, el movimiento cultural más llamativo —y mitificado— de finales del siglo XX español, inseparable de la historia contemporánea de Madrid ...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.