Kenneth Lonergan escribió y dirigió en 2106 una de esas películas que se te quedan prendidas en el alma. Con una música compuesta magistralmente por Lesley Barber y una interpretación protagónica deslumbrante a cargo de Casey Affleck (y todo el elenco que con él han creado una obra de arte memorable, un monumento cinematográfico e interpretativo de primer orden), las poco más de dos horas de Manchester by the Sea ( Manchester frente al mar en las pantallas españolas) se introducen en nuestras vidas a través de nuestros ojos y nuestros oídos como si el hermosamente doloroso y terrible dolor de los demás no fuera al fin y al cabo el dolor de todos. La culpa y el frío aliento del desamor, el egoísmo irresponsable y el cariño arraigado, el hilo vital que nos ata suavemente a las certezas y el sopor inconsciente de lo que no somos capaces de entender. Los días de los seres humanos sobre la Tierra desde que la casualidad...