Estaba escuchando a Genesis y he tenido que poner a Paul Collins Beat. No podía trabajar, leía mal, todo era un desbarajuste sin sentido. Que no digo yo que no acabe por ser eso la realidad, pero... La realidad es menos viscosa cuando suena power pop, ¿que no? Escritura catárquica para salir del confinamiento de unas gallinas confitadas que nunca pudieron leer la poesía traducida de una señorita llamada Emily ni escuchar un solo segundo de ningún disco de Genesis ni contemplar hipnotizadas nada de lo que rodara para la posteridad postergada un tal Dreyer. Emily Genesis Dreyer, más líbranos del mal. Amén. Lo que casi acaba con el pop, según Nick Hornby: la música de Pink Floyd, Yes y Genesis “parecía sintética y sin aire, e incluso entonces parecía como si todos los programadores de rock fueran más bien músicos clásicos, como si el pop estuviera por debajo de ellos de algún modo. Te conducían por un callejón sin salida; no había ningún sitio adonde ir”. [Que conste,...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.