El pez se supo escabullir cuando él metió sus brazos en el agua. Los peces no saben dejarse atrapar. Algunos hombres no saben pescar peces con las manos. Casi ningún humano es capaz de hacerlo. Pero él siguió paseando con los pies dentro del marpiscina valenciano y decidió que aquel otoño no estaba yendo mal. Ya no volvió a pensar en los peces. Solamente en la grandeza emocional que anida en la desdicha. Así era, es de intenso Curtis, Xan Curtis. Tengo nombre de personaje de novela, de protagonista de novela; de protagonista de novela mediocre, le corrige siempre ella. De personaje de cuento grande, resume Xan para zanjar el asunto. Nombres. ¿A quién le importan cuando los lee? Curtis, el escritor que jamás escribirá un párrafo. Xan Curtis, rico por parte de madre. Intelectual afectado, pero dicharachero, por parte de padre. En realidad, Xan Curtis Gómez. Pero, claro, el Gómez siempre escondido cuando se quiere ser el protagonista de un cuento grande de pocas palabras, sólo a la vist...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.