Año 2022, Woody Allen publica un libro en cuyas dos dedicatorias escribe: “A Manzie y Bechet, nuestras dos hijas adorables, que han crecido ante nuestros ojos y han utilizado nuestras tarjetas de crédito a nuestras espaldas. Y, por supuesto, a Soon-Yi; si Bram Stoker te hubiera conocido, habría escrito la secuela”. El libro se titula Zero Gravity y es inmediatamente editado en mi país por Alianza editorial (que lo ha titulado Gravedad cero , bien por ellos) y traducido muy esforzadamente a mi idioma por Eduardo Hojman. Yo me he reído algunas veces, otras muchas he sonreído. El libro es un libro de cuentos, de relatos, literatura, vaya. Y es más gracioso que bueno (“tuve un infarto de miocardio que quedó registrado en el laboratorio oceanográfico de Tokio”). Pero tiene su cosa, no en vano detrás de él, encima de él, dentro de él, debajo de él está el genio neoyorquino por antonomasia. El cineasta prodigiosamente singular que es Woody Allen . ¿Es eso suficiente? ...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.