La forja de un rebelde , la trilogía de Arturo Barea sobre la que ya escribí , es una de las fuentes de que disponemos los historiadores para conocer la España de la primera mitad del siglo XX. Van unas muestras. Millán Astray “El cuerpo todo de Millán Astray había sufrido una transformación histérica. Su voz tronaba, sollozaba, aullaba. Escupía en las caras de aquellos hombres toda su miseria, toda su vergüenza su suciedad y sus crímenes, y después los arrastraba en una furia fanática a un sentimiento de caballerosidad, a un renunciamiento de toda esperanza fuera de la de morir una muerte que lavara todas las manchas de su cobardía en el esplendor del heroísmo. […] Millán Astray es un bravucón. Le he visto yo mismo. Cuando comienza a gritar: «¡A mí, mis leones!», seguro que nos vemos en un momento en un fregado serio. Atacamos a la bayoneta en avalancha, mientras él hace caracolear su caballo y da media vuelta y se va al Estado Mayor: «Eh, ¿qué les parecen mis muchach...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.