Existen las películas que uno disfruta sin la más mínima duda, a lo grande, pero también las que uno no es muy consciente de haberlas gozado mientras atendía medio hechizado a su transcurrir mesmerizante. Aftersun , el debut de 2022 en el largometraje de la cineasta británica Charlotte Wells (que la escribe y dirige), es de estas últimas. Sus cien minutos, quizás alargados excesivamente (algo de lo que se salva por “su ritmo contemplativo, lento”, como considera el crítico Oti Rodríguez Marchante en ABC , a quien la película le parece “más bien sosa”), cuentan a su favor con un pulso narrativo muy especial —dedicado a impregnar de pequeños detalles una historia paradójicamente inquietante pese a que cuanto vemos resulta a menudo incluso anodino, imperceptible, también oscuro, casi opaco—, pero sobre todo con dos aciertos indudables: por un lado, la fotografía memorable de Gregory Oke , y por otro, dos interpretaciones fabulosas, las de dos actores que son padre e hija en esta ficció...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.