ESCRIBE José María Shandy Coetzee en su espléndido muro de Facebook… LA MIRADA DEL ADOLESCENTE (y Fellini resucitado) La mirada curiosa, la mirada perpleja, la mirada del amor, la mirada anhelante, la mirada melancólica, la mirada inocente... El adolescente ve y mira la vida que le rodea, su vida, y vive plenamente sin saber hacia dónde se dirige. Sin paliativos, Paolo Sorrentino nos hace participar con Fue la mano de Dios en lo que fue su vida en los años ochenta, en lo que fue y es Nápoles, en lo que fue y es el cine. En la primera parte de la película no esconde su deuda con el cine de Fellini, lo homenajea con una gracia y una sensibilidad que el espectador no puede dejar de agradecer. Hay momentos e imágenes únicos que se recordarán para siempre. Más adelante en la fluida narración la película se desliza desde el humor a la tristeza con la misma naturalidad y exacerbación con que se suceden los sentimientos de un adolescente. Asistimos asombrados, gozosos y tristes ...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.