La segunda temporada de la extraordinaria serie española de televisión Poquita fe vuelve a dar en el clavo. En el clavo de la risa (mucha) y de la categoría cinematográfica que aúna un guion inteligente (un referente de análisis de los tiempos que vivimos y de cómo somos las personas normales ) con una dirección perfecta que hace funcionar todo lo que vemos con la exactitud de los sorprendente. Con un nuevo ámbito protagónico: el problemón de la vivienda que azota el paisaje emocional de muchísimos españoles. Está compuesta por ocho impecables capítulos de en torno a los veinte minutos de duración cada uno. Hasta el tiempo que uno invierte en verla es el adecuado. Adecuadísimo. Nuevamente escrita y dirigida por Pepón Montero y Juan Maidagán , sus aquí geniales artífices, cuenta por supuesto con su maravillosa pareja protagonista, Esperanza Pedreño (que merecería un Goya si no fuera porque la Academia de Cine española ignora las producciones cinematográficas que más vemos quienes ...