En 2011, el periodista musical Fernando Navarro publicaba Acordes rotos: retazos eternos de la música norteamericana : uno de sus 33 protagonistas es... Willy DeVille (1950-2009). “Invocando a la magia de la supervivencia” Sus canciones fueron “un material bastardo, permeables a estilos dispares para crear un cóctel genuino y fascinante”. Catalizador de múltiples influencias, “se pasó toda su vida invocando a los espíritus de los instigadores del rock'n'roll, el soul, el R&B, doo-wop, la chanson o la salsa para entrar en comunión con el arte, creando un limbo creativo sin comparación en el mundo del rock, donde el romanticismo callejero de cuerdas y metales podía convivir con la alegría fronteriza de percusiones y ritmos mestizos”. Su música vive en el “resbaladizo territorio de lo ecléctico”.
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.