En la antigua luna hay reflejos de un dios distante y muerto, brilla angustiosa cada espuma solitaria, allí la noche envidia al infinito y las almas son albaricoques, allí los sonidos son ecos de un extinguido deseo, allí reina una laxitud de quimera anestesiada. En la antigua luna las pisadas de los hombres se disiparon mientras aquí, en el espacio interior , seguimos creyendo en los átomos y en la sabiduría de los ordenadores. Mientras haya Sol y se funda en la Luna podremos fingirnos dioses llorar multitudes o ser seres serenos. Mientras haya Luna y se refleje en el Sol cantaremos luciérnagas felices y felinos y fieles de espaldas al oleaje. Mientras haya tormentas resaca y cumbres tendremos pasiones pero también dolor seremos adioses fugaces Podría escribir uno de esos poemas para agradecerle al Universo cualquier cosa, para agradecerle su nombre… U N I V E R S O...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.