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Mostrando las entradas etiquetadas como Leer

¡Qué importante es seleccionar bien lo que uno lee!

Para que luego digan de los libros... Por eso no hay que cansarse de elogiar las virtudes de los buenos libros, que es mi especialidad como crítico. Por otra parte, un editor puede convertir un mal libro en un buen libro, pero eso es algo delicado, tortuoso y lleva mucho tiempo. La culpa de que los libros sean malos y estén mal escritos o tengan errores ortotipográficos es del autor, exclusivamente, que ha entregado un original malo, mal escrito, con errores ortotipográficos, pero el editor, al ser el responsable, asume esa 'culpabilidad'. Volviendo a la crítica literaria… ¿Eres de los que lees las reseñas (no son críticas) en las que te cuentan el argumento de la novela, del cómic, de la peli, de la serie... o eres de los que quieres que te expliquen solamente por qué podría merecer la pena leer la novela, ver la peli... o por qué quizás no? Yo soy de estos últimos, cuando leo crítica literaria y cuando la escribo. ¡Qué mal se pasa, por ejemplo, cuando lees una novela de...

Cosas que leo en los libros que leo (XXXIII)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   El feminismo “Los intentos logrados de emancipación no han sido pocos a lo largo de la historia de la humanidad. El más espectacular y reciente, la emancipación de la mujer, ha sido el logro más importante del siglo pasado. Fue posible cambiar el paradigma de la dominación masculina como algo natural gracias a la voluntad y al coraje de un grupo de mujeres que supieron organizarse y contagiar al resto de sus contemporáneas y poco a poco al resto de la humanidad el entusiasmo por una igualdad que no se reconocía. Si el feminismo, tras experimentar un  revival  alentador hace pocos años, está ahora sumido en un cierto caos que no ayuda a completar el proceso, es porque no ha sabido resistirse a las dinámicas existentes en otros ámbitos, las cuales, en lugar de unir a las personas en un proyecto común, se ensañan en separarlas. Como no h...

Leo. Escribo

Es verano. Leo. Escribo sobre lo que leo. Escribo sobre lo que escribo. Escribo de lo que quiero escribir. Escribo sobre mí y sobre nada, sobre lo que recuerdo y lo que imagino que recuerdo y sobre lo que recuerdo que imaginé. Recuerdo a posteriori (cómo si no) “de esa manera en que los recuerdos se transforman en ficción al ponerse uno a escribir” (tal que nos susurra Antonio Muñoz Molina en su espléndida reflexión libresca sobre la primera novela de la humanidad). Escribo y leo. Leo y escribo. Escribo como si fuera yo quien escribe en lugar de quien me lee porque lo que lee es lo que a él le hubiera gustado escribir y le gusta leer. Escribo gracias a lo que leo y pretendo que lo que leo no se lea en lo que escribo. Escribo sin reescribir, pero no a lo loco, a tientas, inseguro pero sin dudar. Caravaggio: San Jerónimo escribiendo , 1601 Es verano, pero podría ser primavera. Escribo sobre lo que creo recordar que me ocurrió siendo un chaval en una plaza de mi barrio. Escribo como si ...

Cosas que leo en los libros que leo (V)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   El cariño y el frío “Así como hay gente hacia la que uno siente un cariño espontáneo, hay otra hacia la que uno siente frío desde el principio. Y eso es todo”. J. M. Coetzee: La edad de hierro (novela de 1990)   España y México/México y España “Nada real une a un ciudadano mexicano del siglo XXI con un colhúa o un mexica del XVI, del mismo modo que nada real une a un conquistador castellano del XVI con un ciudadano español del XXI, pero para muchos estas fantasías resultan necesarias para definirse en el presente”. Jorge Volpi : La invención de todas las cosas (2024)   Aprender a leer Cuenta Javier Cercas en su libro de 2025 El loco de Dios en el fin del mundo que él aprendió a leer cuando dejó de leer buscando solamente el entretenimiento y empezó a “leer en busca de conocimiento, o de una mezcla de entretenimient...

La literatura es lo que tiene

Los humanos escribimos —cuando no escribimos historia ni somos periodistas— porque tenemos que hacerlo. Sin mensaje alguno, dejando que se escriban por sí mismos el poema, el cuento, la novela. Más importante que las ideas de quienes escribimos es el placer que generamos y las emociones que provocamos a quienes nos leen. De tal manera que el mayor logro de los literatos es que los lectores recuerden más aquello que han leído que aquello que han vivido. Escribimos para que se nos entienda, con sencillez. Bueno, no todos. Con una sencillez dificultosa, porque lo sencillo no es sencillo. El historiador escribe a favor del tiempo. El poeta y el novelista escriben contra el tiempo. Escriben como una orden lo que creen que sueñan, pero con sinceridad. Con la certeza de saberlo falso. ¿Por qué hay quien pregunta para qué sirve la poesía, queriendo transmitir que en realidad no sirve para nada? Es todo tan raro. ¿Acaso alguien pregunta para qué sirve la muerte? Hay algo como de hábit...

En los libros

Lees vida en los carriles de una página. Uno tras otro. Carriles que son cuadros y acaban dando en ser libro de espuma. Lees muerte en los renglones de una pizarra, en las líneas blancas tiznadas de alimañas, esas que baten como olas en tus sienes y se perpetúan en enciclopedias de dolor. Lees amor en los espejos de una lápida. Comisuras de luna en el aguardiente. Lo aprecias como si fuera pura eternidad. Como si sus aullidos te salvaran. Lees el horror en las hojas abatidas. En la lámina de todas las culpas. Prendido a la obstinación de Dios. Y cierras tu mirada lentamente. Lees vida muerte amor horror. Pero nadie te ha dicho que no todo está en los libros. No la verdadera poesía, al menos   Ese mundo desaparecido existió, brilló, se apagó y ahora está en los libros… La vida se escapa infeliz de ellos o se ciñe plena de dicha a sus páginas. En los libros no vas a encontrar la razón por la que te amo, te lo diré cada vez que lo sepa, con palabras distintas, como si no h...

La lectura

Habrá que seguir leyendo. La lectura es lo último que se pierde. No, lo último es la vida, ese remedo de lo leído donde reír, donde llorar, donde ser amado: la vida, ese libro de lectura obligatoria, esa inexcusable ojeada de sangre. La vida se escapa infeliz de los libros o se ciñe plena de dicha a sus páginas. Donde reír, donde llorar. Donde amar. Habrá que seguir leyendo. La lectura es lo primero que aprendemos con el esfuerzo del atrevimiento, con el gozo imborrable del futuro. A la lectura no le importa que sobre ella reine el sonido im pecable de la música: la lectura nos distrae de la necesidad de escucharnos, nos embauca con la sencillez del silencio de las palabras, la lectura evoca lo imposible, lo cierto, lo amañado,  la lectura no nos hace libres, es la libertad. [arte:  Michael Peter Ancher,  Maren Sofie Olsen leyendo ]

Silencios sobre los silencios

  ¿Qué es lo que nos hace abandonar las novelas, dejar de leerlas? La primera novela que recuerdo haber dejado a medias es una escrita en el año 1907, La madre , del escritor ruso Maksim Gorki. Desde entonces, sólo unas cuantas más han sufrido esa afrenta mía que no es tal. No recuerdo por qué no pude con el reputadísimo texto de Gorki. Tampoco cuándo ocurrió todo aquello. ¿1980? Más o menos. La poeta argentina Laura Giordani nos acerca al silencio en su poemario de 2014 Antes de desaparecer : “en ese silencio que resucita lo arrasado y resta crimen al mundo”. ¿A qué viene esto ahora? Sigue leyéndome, por favor. En este año 2022 me vi en la necesidad de leer dos novelas de las que había recibido excelentes noticias, escritas por personas a las que conozco personalmente (a una de ellas, sí, en persona): las dos novelas tienen la palabra silencio en su título. No he tenido la paciencia necesaria para acabarlas, pero adelanto que toda la culpa es sólo mía y en ningún modo mi acti...

Pérez Andújar: España, la literatura, la libertad y la Historia

En su ¿novela?/novela de 2021 El año del Búfalo , el escritor español Javier Pérez Andújar volvió a recrearnos el gusto y la admiración con reflexiones profundas sobre la realidad y el deseo. Él siempre escribe cosas muy fardonas. Como estas que siguen... España y los españoles “España es un país donde todo pasa más tarde sobre la base de que nunca ha pasado nada. […] Siempre que pasa algo, los españoles hacen chistes. Incluso con las pandemias. Los hacen al principio de todo, antes de que el drama tome cuerpo. Luego se callan asustados y se sumen en un silencio sepulcral. Y al final, cuando todo ha pasado, vuelven los chistes. otra vez, y ya se quedan para siempre. A un español, se le ocurrirá antes un chiste que una opinión. De opinión se cambia mucho, pero los chistes permanecen. ¿Es España tierra de humoristas? De ningún modo. […] Un español es alguien que prefiere lo que se dice a lo que pasa”.   Eso que llamamos libertad “La libertad era un sitio al que llegar y u...

Todo son preguntas

¿Quién le sacaba a Marilyn esas fotos en las que salía leyendo? En las que salía leyendo tan sexy. Tan Marilyn.   ¿Cuántos años se pasaron los jugadores del Español sin usar los vestuarios del campo del Barcelona, después de que les quemaran las toallas en el descanso de un partido en Les Corts? En Les Corts, en 1952. Cuanto todavía no se llamaba Espanyol .   ¿Por qué era de piedra la larga noche de Ferreiro ? Porque lo de larga se hace uno una idea. Y lo de la noche, lo de la noche va de suyo. Un poema de día es menos poema.   ¿Qué pregunta le harías a Javier Pérez Andújar si quisieras entrevistarle? A Javier, que es un maestro del enredo literario en el que nunca te pierdes. A Pérez Andújar, de quien yo digo que es uno de los escritores más cultos que conozco. Al autor de El año del Búfalo , a quien yo ya he entrevistado, brevemente . Sin líos.   ¿Te acuerdas de cuando Éramos de Rotterdam ? El humanismo no consiguió hacernos m...

Leer en el subterráneo madrileño

Hace siete años, me ocurrió esto…   Hoy me he dado cuenta de que conozco una forma de medir la categoría de un libro, al menos de medir lo que ese libro me importa, me atrae, me gusta. Estaba llegando a mi estación de metro, cuando solo faltaban dos paradas y, de repente, me encontraba ya en ella, en la mía, sin haber reparado en que se había parado mi tren ya en la anterior, y eso es porque el libro me tenía verdaderamente enajenado, me tenía atrapado como solo la buena literatura es capaz de atraparle a uno. Voy a patentar ese medidor de calidad literaria, pero lo malo es allí donde no haya metro o para quienes no lo usen ni tampoco viajen en trenes de cercanías. En fin, para los demás, las estaciones que desaparecen son la medida de todas las cosas literarias , ya sabes.   (Aquí dejo yo un cuento mío que transcurre en el Metro madrileño, por cierto: se titula ‘Secretos’ )   Escríbeme una foto , el libro de David Torrejón que apareció y yo leí en 2014 es la ...