“La Tierra va bien, la Tierra va bieeeeen”, seguro que José María Aznar diría esto si fuera Presidente del planeta. Yo no llego a tanto, sobre todo porque no tengo con qué compararnos, no sé cómo se lo montan en los demás planetas habitados de la galaxia. Por eso me conformaré con decir que el mundo es manifiestamente mejorable . El sociólogo Ulrich Beck, un tipo infinitamente más sabio y valioso que Aznar, acuñó para la condición contemporánea una fórmula certera: la sociedad del riesgo . El riesgo es aquí un estado de hecho, pero, sobre todo, un horizonte, un marco de sentido dentro del cual nos las arreglamos los humanos para hablar y pensar, para establecer planes y expectativas. Y es un marco inquietante, vaya si lo es. Se diría que la disonancia entre el estado de las cosas y el sentimiento de inevitabilidad de la catástrofe alcanza proporciones delirantes. Por una parte, y pese a que la infinidad de haters del Presidente Sánchez ya ven España convertida en un espantoso Gulag...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.