Cuando nací, en 1965, Carlos Tena ya trabajaba en Hablando de discos , de Radio Nacional. En los años 80, el suyo fue uno de los nombres que sonaba como “notarios” de la Movida (y de la música), junto con los de Jesús Ordovás , Diego A. Manrique, Paloma Chamorro, Patricia Godes, Lolo Rico, José Manuel Costa, el Mariscal Romero, Ángel Casas, Ramon Trecet, Julián Ruiz, el poliédrico Moncho Alpuente, Rafael Abitbol o el de los menos conocidos Juan Carlos De Laiglesia, Mario Armero o José Luis Moreno-Ruiz. O también Abellán, Fradejas, Uribarri, Nacho Dogan, José Luis Gallero, Carlos Ferrando, Gonzalo Garrido, Juan de Pablos, Paco de la Fuente, Sandra Milhaud y hasta el de Karmele Marchante. Volviendo a Carlos Tena (que falleció el 13 de abril), lo conocí o visualicé cuando lo expulsaron de televisión por una canción. Cosas así podían ocurrir: quedarte sin trabajo porque a alguien no le gusta la letra de una canción, por muy punk que fuera. Y hasta le pusieron (a él y a las cantantes) una...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.