En el año 2019, el gran Clint Eastwood estrenaba otra de sus películas profundamente morales, Richard Jewell , que toma el nombre de una persona real a la que la realidad le afrentó hace unas décadas en ese paraíso de la estulticia que es Estados Unidos , que es el mundo. Ese paraíso de la estulticia y de la grandeza humana, que estamos hablando de Eastwood. En poco más de dos horas, el cineasta Eastwood, ayudándose de un excelente guion escrito por Billy Ray (basado a su vez en un artículo de Marie Brenner sobre la peripecia asombrosa, sencillamente repugnante, de Jewell), de la hermosa y adecuada música de Arturo Sandoval y de la fina fotografía de Yves Bélanger , así como de las impresionantes interpretaciones de Paul Walter Hauser, Sam Rockwell y Kathy Bates (principalmente), compone una pequeña obra de arte en la que cabe todo lo que los seres humanos estamos siendo desde que, al menos, yo soy uno de ellos. Como Rubén Romero lo afinó pulcramente en Cinemanía , me puedo ah...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.