Los juegos entre la ficción y la realidad son traicioneros, pero apasionantes, ¿verdad William Beckford ? Al ser humano le gusta jugar con lo que se encuentra en el límite de la historia y de la pura invención, y hacerse esas manidas preguntas de qué es verdad o qué es mentira. En esa frontera difusa, teñida además de una bruma con infinitas alusiones literarias, se encuentra el personaje de Corto Maltés , el trasunto aventurero del dibujante y guionista italiano Hugo Pratt (1927-1995). El marinero irónico, que pasa de viñeta en viñeta reflexionando sobre la condición humana sin despeinarse, es un icono del siglo XX —ya también del XXI—, tan real como los habitantes de los libros de Historia. Me explico. Pratt le construyó una vida, azarosa, eso sí, habló de sus ancestros, de sus aventuras de juventud, de su repentina aparición en La balada del mar salado (por cierto, un álbum tremendamente interesante) y de sus últimos días pues, al m...