Veo llover mientras escucho a Linda Ronstadt, en esta mañana en que la primavera no sabe que lo es, en esta mañana en que la mañana se cree irrelevante, en esta mañana en que me dicen que ha muerto Philip Kerr. Escribe Neil Young en sus memorias que “cada vez que Linda Ronstadt venía a Broken Arrow para cantar en mis composiciones las transformaba y mejoraba. Nunca podré agradecérselo lo suficiente. Nunca pide nada a cambio, así que no puedo devolverle los favores, aunque lo haría en cuanto me lo pidiera. Es como una hermana y la quiero como tal. Es desprendida y generosa como nadie, lo hace todo por amor a la música ”. El periodista musical Fernando Neira afirma que “de pequeños, todos estábamos enamorados de Linda Ronstadt , todos los que la conocíamos, Linda lo tenía todo, publicaba discos sin parar y nos gustaban sin excepción, su voz era límpida y primorosa, de una perfección tan irrefutable que parecía extraterrestre: convertía cada versión en una lectura canónica, e...