En la década de 1990, en las antípodas de la tecnificación: el grunge . El sonido de grupos como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden o Alice in Chain, ese aparente renacimiento casi último del viejo rock en tiempos modernos, “pretendía mantener la herencia del sonido underground compartiendo raíces con el punk y el heavy” . Reflexiona Javier María López Rodríguez, y yo con él, que pareciera “como si el rock quisiese conservar en todo momento una corriente sustentada sobre las esencias que nacieron de la guitarra de Chuck Berry, creando su inconfesado y particular mainstream basado en la tradición de figuras como Hendrix o estilos como el rock duro, buscando asentarse en lo genuino ”. Para Bob Stanley, “cuando el grunge se convirtió en una sensación mundial, un fenómeno adolescente con su vestimenta y su idioma particulares, muchos lo recibieron como si se tratase del primer estilo musical que abría una brecha en las murallas del rock clásico, con la ética y la actitud de 1977 como a...