Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Revolución de octubre

Muy breve historia de la plaza de la Beata María Ana de Jesús

Ellos no lo sabían, pero aquellos animales pastaban en la plaza de la Beata . Ni siquiera tenían nombre. Nadie podía llamarlos a aquellos animales prehistóricos de ninguna manera. Nadie. Y ese nadie eran gente como tú y yo, que aún no existían, o quizás ya sí, algo parecido a seres que tampoco tenían nombre. Porque nadie los llamaba ni se refería a ellos. Tampoco podían saber nada ellos, porque los animales no racionales no saben , si no, no serían animales irracionales. Aunque cada vez hay menos diferencias entre los humanos y los demás animales, si acaso el humor. Quizás el arte. Era imposible que hubiera nada con vida que pudiera ni tan siquiera imaginarse que quienes hollaban la plaza de la Beata lo que hacían era eso, hollar la plaza de la Beata María Ana de Jesús , que poco antes de la Guerra Civil española cambió de nombre. Porque la plaza de la Beata no existió hasta ese siglo XX de aquella guerra, hasta pocos años antes de que los escombros tuvieran que ser recogidos al esta...

A propósito del oficio de historiador: otra vez la Guerra Civil española

Sí se puede justificar el golpe de Estado causante de la Guerra Civil española del siglo XX como algo gestado a raíz de la revolución social y la nacionalista catalana de octubre de 1934. Y se puede porque hay quien lo hizo para perpetrarlo y hay quien lo hace para explicarlo. Otra cosa es que se deba, no desde luego para explicarlo únicamente desde esa perspectiva motora. Aquello que aconteció en julio de 1936 no fue un asunto de extraterrestres, algo que algunos historiadores olvidan a menudo para caer precisamente en el lado contrario de quienes consideran que los antecedentes justificativos de aquella sublevación se remontan a 1934, incluso a 1931, qué digo, hasta la Ilustración del XVIII se retrotraen. En cualquier caso, conviene saber qué justificación usaron los rebeldes para rebelarse, no sólo calibrar la categoría moral de su rebelión. De hecho, esto último no es únicamente un asunto de historiadores, aunque sí de los ciudadanos que los historiadores somos. Lo ot...