Quedarse a cuadros, no salir de tu asombro… Me preguntaba cuando acabé de ver por fin la muy oscarizada y canneada película surcoreana Parásitos qué era lo que la hacía tan grande. Pero no encontré las respuestas. A mí me pareció una de esas películas que quiere explicarnos algo mucho más profundo que la historia idiota que nos cuenta. Y me quedé con el desnortado guion y las interpretaciones menores de casi todos sus actores. Con el pasmo de quedarme de un par de narices. Dicen ahora, usando una palabra antigua y ya no olvidada: ojiplático . Una palabra que es la primera vez que uso en público y espero que sea la última. Con ojos como platos. Sorprendido, y no gratamente. Si he de decir algo a favor de la calidad de esta película de 2019 es que su duración no me la hizo inacabable pese a superar las dos horas. Bong Joon-ho dirige con habilidad Parásitos , con un ritmo que la convierte en un producto razonablemente digerible, y también la escribe, con la ayuda de Jin Won Han,...