El historiador español Enrique Moradiellos habla de una república de las ciencias en la que distingue las ciencias naturales y formales de las ciencias humanas o sociales. En estas últimas aparecen como términos de estudio unos sujetos que planifican y realizan operaciones (los sujetos pretéritos , en el caso de la Historia), y en ellas sus investigadores tienen que “explicar las operaciones realizadas por los sujetos a quienes estudian”. Desde la existencia de la llamada escuela histórica alemana , a principios del siglo XIX, se puede considerar que la Historia es una ciencia humana (social si se quiere, que es lo mismo) que distingue “las acciones humanas del pasado en sí mismas” ( mi historia) de “la indagación y relato sobre esas acciones humanas pretéritas ( mi Historia)”. Como ciencia humana que es, “la Historia tiene un campo peculiar de trabajo que no es ni puede ser el pasado porque el pasado no existe”. Cuando Moradie...