¿Qué prevalece en Garrincha, el mito o la persona real? ¿Era realmente un extraterrestre, como algunos sugerían? Mis dudas están justificadas: pocas veces como ahora he sentido con tanta intensidad que un ser humano haya intentado encarnarse en un personaje literario, con todas las licencias posibles (cuando lo habitual es lo contrario). De entrada, he decir que el perfil mitológico de Manuel Francisco (a partir de ahora Garrincha, o Mané, como le llamaban de niño), siempre marcado por los excesos, me retrotrae a tiempos remotos e incluso, por qué no, al realismo mágico de García Márquez. ¿Qué tiene que ver Garrincha con la inmensa mayoría de jugadores de fútbol? ¿Qué tiene que ver –por quedarnos en su generación– con un Pelé, un Alfredo Di Stéfano o un Franz Beckenbauer? Nada. Y menos aún con futbolistas actuales, sanos, bien parecidos y exitosos que alimentan la prensa deportiva y la del corazón. La biografía del legendario Garrincha no acepta comparaciones. De ningún tipo. Par...