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Mostrando las entradas etiquetadas como Jazz

Willie Oscar Peterson Dixon: la música del siglo XX

Willie Dixon fue una figura central del blues y Oscar Peterson uno de los grandes pianistas de jazz. No exagero si digo que los dos fueron auténticos gigantes de la música afroamericana del siglo XX. Son parte esencial de la gran tradición musical afroamericana de la que nacieron el blues, el jazz , el rhythm & blues y, posteriormente, el rock. Si Dixon (venido al mundo en el estado sureño estadounidense de Misisipi en 1915 y muerto en 1992) fue una de las figuras clave del blues urbano de Chicago, y por ende del blues, sin más, Peterson (canadiense, hijo de antillanos, nacido en 1925 en Montreal y fallecido en 2007) destaca como una de las máximas figuras del jazz desde que el jazz es jazz. Ambos fueron compositores e instrumentistas virtuosos (Dixon destacó como contrabajista, cuya forma de tocar ayudó a definir el sonido del blues eléctrico de Chicago, Peterson lo hizo como pianista) y aportaron una gigantesca montaña de influencia para expandir por el mundo unas formas musi...

Cosas que leo en los libros que leo (XLI)

Uno lee libros por diversas razones, para asombrarse es una de ellas. Lo que siguen son asombros provocados por los libros que leo.   John Coltrane “Coltrane estaba a la vez ensimismado en su música, proyectándose más allá de ella y buscando. Y probablemente era esta combinación única lo que le confería este hechizo que sigue impregnando al  jazz  contemporáneo”. Todd May : La muerte: una reflexión filosófica , 2008 .   Una ciudad “Una ciudad es una incongruencia: en un mismo momento, en toda ella, personas hacen los hechos más diversos sin que se pueda —sin que nadie sepa— prestarles concordancia. Formamos un conjunto porque no hacemos nada en conjunto, salvo hacer otras cosas. Somos tan irreparablemente exteriores al único lugar del que formamos parte. O quizá la única forma de formar parte sea esa incongruencia”. Martín Caparrós : Bue (novela) , 2025   La guerra “La guerra, me dijo Guillermo, no tiene orden, no se entiende. Las manos no...

La música de Brad Mehldau

Brad Mehldau sigue haciendo esa música suya que suena como si al silencio se le acabaran las ideas y dejara de ser el sonido de un alma. Como si Pascal Quignard entendiera por fin que su lección de música se cae al abismo del odio de los que afinan mal los pianos. Y los violonchelos. Lee Konitz, Charlie Haden (y mi poema), Allen Toussaint, Pat Metheny, Elliott Smith, The Beatles, Bach, Gabriel Fauré, Willie Nelson, Radiohead, Nick Drake, Paul Simon, Joshua Redman, Joe Henry, Wayne Shorter, Christian McBride, Brian Blade, Chris Tile, Mark Turner, Peter Bernstein, Larry Grenadier, Bill Stewart, la Orpheus Chamber Orchestra, Anne Sofie von Otter, Kevin Hays, Patrick Zimmerli, René Fleming, Perico Sambeat, Mario Rossy, Jordi Rossy, Ian Bostridge, Paul Motian, Avishai Cohen, Christopher Hollyday, Peter Bernstein, Grant Stewart Quintet, Jesse Davis, Joshua Redman, Mark Turner, Chris Potter, Anthony Wilson, Daniel Lanois, Charles Lloyd, Chris Cheek, John Scofield, Walt Weiskopf, Joel Frahm,...

Bill Evans

Pareciera que el mundo se fuera a acabar tal y como lo conocemos tras cada silencio de su piano, hay un instante roto de tabaco y preludios una y otra vez, mudo, poderosamente inmune; suave es el derroche de eternidad, amargo el aplauso, sabedor de la irrepetible huella y su quietud como un amanecer; todo es noche y es una tenue luz azul salpicada de los dedos invisibles del músico, de su espíritu alado, de un ritmo plausible, sin infancia, al borde de ser gastado en la bondad de lo que le queda al día para terminar de ser un día supremo, el primero del porvenir amueblado por la música de Bill Evans, la música roja de Bill Evans.   Hay un amor prendido, un amor prendado, pendiente, ponderado, perdido y encontrado, hay un amor parado en medio de las guerras, parecido a una estatua, un amor sabio, subido a espaldas de gigantes, salvador, santo, hay un amor educado, activo, completo, estelar: un amor celebración, de cerebro pleno, prendido a las teclas blancas, a las tecla...

Charlie Haden (1937-2014) fue la música

Charlie Haden contrabajo jazz… Jazz, jazz, música sin tiempo ni espacio ni territorio, es la tierra del sol tu camino, Señor Haden, bajo los sueños humanos que esperan comenzar una y otra vez. Contrabajo jazz Charlie Haden… Charlie del sonido eterno anterior a los siempre y escondido de los nunca, de los fue, hubo, acabó: seguirás siendo ahora, hoy, la actual permanencia. Jazz Charlie Haden contrabajo… contrabajo de dorada gravedad ingrávida, añoranza californiana universal: bailo dentro de mí mismo una y otra vez mientras tú suenas, tú tocas, tú vibras cada emocionante rasgo del aire, de lo que vive en todos. Ojalá nunca te pueda olvidar, Charlie Haden. Eres la música de la dignidad. Haden con John Coltrane, Dizzy Gillespie, Art Pepper, Ginger Baker, Don Cherry, Hank Jones , Kenny Barron, Carla Bley, Paul Motian, Keith Jarret (dieciocho álbumes con él), Ornette Coleman (diecisiete álbumes en su banda), Brad Mehldau, Abbey Lincoln, Michael Brecker, Joe P...

Norah Jones, Visions, 2024

2024 es el año de las doce luminosamente hermosas canciones del elepé Visions , el noveno álbum de la compositora, pianista y cantante estadounidense Norah Jones , una artista que cuenta con numerosos premios (nueve Grammy’s, por ejemplo) y con el reconocimiento abrumador de la crítica y de buena parte del público musical. Es curioso que en Los Angeles Times se escribiera de Visions que es “un disco de garage-soul funky, suavemente psicodélico, donde Jones pone su voz sensual en medio de guitarras difusas, baterías fuera de lugar y fruncidos teclados vintage”. Curioso ¿y acertado?, porque Visions es más de la magia, esta vez renovada, siempre deslumbrante, de la portentosa artista que es Norah Jones, nacida en Nueva York el 30 de marzo de 1979 (su nombre verdadero es Geethali Norah Shankar Jones). Jones es una artista musical cuyas creaciones pertenecen al ámbito del jazz, pero también del pop, del blues, pero también del pop, y del soul, el country y… el pop en su sentido no aglu...

Paco de Lucía

“Guía del arte jondo por nuevos e inexplorados caminos al frente de su sexteto de trazas jazzísticas y eternamente recordado por su asociación en el olimpo del flamenco con Camarón durante los 60 y 70. Además de cruzar flamenco con jazz, hizo lo propio con el blues, la música hindú, la salsa, la bossa nova o la música árabe. También contribuyó a difuminar las fronteras entre la música culta y la popular”. Es parte de lo que escribieron Cándido Romaguera e Iker Seisdedos en El País el día que Francisco Sánchez Gómez murió, el 25 de febrero de 2014. A Francisco Sánchez Gómez le conocía poca gente, a Paco de Lucía (su verdadero nombre artístico, universal) le amaba medio planeta Tierra. Paco de Lucía fue merecidamente galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2004 por su capacidad de trascender "fronteras y estilos", por sus habilidades y su poderosa magia asombrosa, por todas aquellas artes que le convirtieron en "un músico de dimensión universal...

Ella Fitzgerald (, Arturo y María)...

La sonrisa de un niño, la de mi primer hijo, cantarle una canción de Madness cuando le seco después de su baño y subirle hasta la luna donde están los bafles para que sepa que la lluvia nunca vuelve hacia arriba . 1999. Y 2001, o ya 2002, cuando su hermana, mi hija María, la hermana de Arturo, me obliga a escuchar mi colección de discos de jazz porque no quiere dormirse y en casa ya está durmiendo todo el mundo, menos ella… y yo. Menos ella y yo y  Ella Fitzgerald  y la seda de cristal del mundo de la música, sin el que no somos capaces de vivir quienes somos de música, se estremece alrededor del ámbito donde María es una sonrisa que puede acercarme las montañas y esparcir todo el agua de los océanos. [de ella, de María, no de Ella, escribí: Ella no cumple 16 como  la María de Loquillo , cumple hoy catorce años (estamos en 2015), porque María nació poco después de que el mundo pareciera que se iba a venir una vez más abajo. Pero no lo hizo, venirse abajo. Yo estoy convenc...

Jazz

El jazz suena al orden del silencio, más que cualquiera otra de las músicas: suena a resplandor cuidadosamente roto. El jazz nos libró de la Antigüedad y del Antiguo Régimen, llegó para avisarnos de las guerras civiles, pero no le hicimos caso, y ahora que el jazz convive con el futuro disfrutamos de sus pianos de seda de lodo como si en ellos se guardara todo lo necesario, y el azar, para permanecer vivos en la vida.   Ben Webster es la habitación donde escucho a Ben Webster y Oscar Peterson es la silla donde estoy sentado mientras los escucho a los dos, el jazz que huele a jazz y sabe a arena de siglos desentumece la realidad y la ablanda y la hace opulenta, víctima de su serenidad de lumbre y tenue rigor imaginario, Ben y Oscar me hablan con la lengua del aire que respiro mientras ellos hacen sonar la vida con sus dedos y sus pulmones y sus bocas y sus almas y sus estirpes maltratadas, me hablan a mí, solamente a mí, a mí que siento ahora mismo cómo lo que fluye en m...

La música pop y Ted Gioia

Retomo aquí cuanto escribí sobre un libro excelente, provocador, sugerente, útil: La música. Una historia subversiva , escrito por el estudioso estadounidense Ted Gioia y publicado por Turner en 2020 (la versión original es de 2019) . Y lo retomo para centrarme en cuanto en esta maravilla se dice sobre la música de lo que va de nuestro actual siglo y del anterior. [...] Descendientes de esclavos, la población negra de América sería la que reinventaría la música popular del siglo XX y lo hará de muchas maneras: “primero con el ragtime y el blues, después con el primer jazz y el swing y los inicios del rhythm and blues y después con el soul, el reggae, el boogie-woogie, el doo-wop, el bebop, el calipso, el funk, la salsa, el hip hop…” De tal manera que, cada vez que los músicos blancos propongan estilos musicales nuevos o distintos, casi siempre lo harán “empleando materiales que procedían claramente de fuentes negras”.     “Resulta imposible datar el origen de los nuevos e...

Charlie Parker: la frágil belleza del jazz

En 2011, el periodista musical  Fernando Navarro  publicaba  Acordes rotos: retazos eternos de la música norteamericana :  uno de sus 33 protagonistas es...  Charlie Parker (1920-1955). “Bello y frágil pájaro del jazz” “El maestro de la improvisación sonora y revolucionario del saxo que a pleno pulmón impulsó el bebop en la década de los cuarenta”. Cambió “el curso del jazz tradicional” y lo avalanzó hacia la modernidad”. Él “fue capaz de traducir en tiempo real un discurso complejo y coherente sobre un ritmo vertiginoso”. Al iniciar el bebop, que “era un reflejo del alma”, verdadera música negra, “anticipó el latido afroamericano que se plasmaría más tarde con el movimiento de los derechos civiles”. Este texto pertenece al artículo ‘ La música popular estadounidense del siglo XX (según Fernando Navarro) ’, publicado el 7 de abril de 2019 en  Moon Magazine , que puedes leer completo  EN ESTE ENLACE .

Billie Holiday, aquel resplandeciente dolor

En 2011, el periodista musical  Fernando Navarro  publicaba Acordes rotos: retazos eternos de la música norteamericana :  uno de sus 33 protagonistas es...  Billie Holiday (1915-1959). «El resplandeciente dolor de la injusticia» Sus canciones eran un «torrente emocional» que hacían sonar «el dolor de la autodestrucción y la injusticia»: «su jazz vocal permaneció para siempre como emblema del orgullo humano y la dignidad personal». Fue «la luz más resplandeciente del jazz» y «su voz, a medio camino entre el lamento y la furia, era un llanto sin igual». Este texto pertenece al artículo ‘ La música popular estadounidense del siglo XX (según Fernando Navarro) ’, publicado el 7 de abril de 2019 en  Moon Magazine , que puedes leer completo  EN ESTE ENLACE .