Para empezar, no acabo de entender la intención del autor de El odio , Luisgé Martín. Nos propone la suma de tres partes. Una biográfica, donde cuenta la vida de un ser insulso, acomplejado y mezquino. Se hace larguísima, es como pasar el rato mirando una pared beige. Le sigue una crónica de sucesos. Más allá de estar narrada con eficacia poco añade a lo ya conocido de un caso tan mediático. El broche final se basa en la relación de los dos autores, el del libro y el del crimen; aquí se le da voz a Bretón para que supure sus cositas de primera mano. Francamente, me pregunto el para qué del libro y no se me ocurre nada . Debe ser el arte por el arte. No sirve para conocer mejor a Bretón, del que ya sabemos mucho más de lo que nos gustaría. La única oferta novedosa es escuchar su versión, cederle el protagonismo, y justamente eso genera dos efectos muy indeseables que lo empañan todo: no hay otros testimonios que sirvan de contrapeso, que amplíen la perspectiva, y (quién lo iba a supon...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.