Woody Allen estrenó el año 2020 una película muy cinéfila rodada en San Sebastián a la que yo tenía por un bodrio considerable por culpa de la crítica que le leí en El País a Carlos Boyero ("no me ocurre nada malo viendo y escuchando El festival de Rifkin , pero la decepción es inevitable”). Y la decepción acabó por resultar, para mí, el ojo crítico de Boyero, esmirriado esta vez a la hora de ver un filM menor pero no ridículo del genial cineasta neoyorquino, exiliado artísticamente, esta vez de nuevo en España. Rifkin's Festival , una coproducción estadounidense-hispano-italiana, vuelve a ser una película casi total de Allen, que la escribe como siempre y la dirige como siempre. Su hora y media está bien fotografiada por Vittorio Storaro y mantiene un ritmo digno de una película del cineasta estadounidense, aunque flojea en el elenco actoral, donde no destaca artísticamente su protagonista, Wallace Shawn (uno de los pocos actores de los que se puede decir que es un habitu...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.