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Mostrando las entradas etiquetadas como Tom Waits

Fernando Navarro nos habla de la importancia de las canciones

“Llevo desde la pubertad consumiendo música y posiblemente no ha hecho más que complicarme la existencia”. Eso dice el protagonista y narrador de la novela autobiográfica de Fernando Navarro Todo lo que importa sucede en las canciones , sobre la que ya tengo algo escrito y sobre la que prometí seguir escribiendo respecto de las canciones que daban título a cada uno de sus quince capítulos. Esto… Bob Dylan es “hermético, resbaladizo, solitario”. Su canción Workingman’s blues #2 “es un vals, un extraño vals melancólico. Transmite paz a alguien que la perdió o, como yo, a alguien que no sabe si llega tarde o, peor aún, que ya no sabe adónde quiere llegar”. Esa canción es para Fernando Navarro el “escudo ante los pájaros de la noche”. Desde que le atrapó, le acompaña “una simple y llana tristeza”. Le llevó a algún sitio, “tal vez al que me corresponde”, escribe. De Are you alright? , la canción de Lucinda Williams , dice el autor que hay un hilo directo entre ese folk rock suave y...

Keith Richards

¿Qué necesidad tenía yo de escribirle nada a Keith Richards, que perdía o añadía esa ese sibilina, siseante, supina, sabrosa, en su apellido de pirata satánico dueño de la guitarra en la que el rock sostuvo su mirada de efebo pertinaz ante la fiereza sideral de la eternidad? 1982 , en el año de Paolo Rossi, Sandro Pertini, Keith Richards y Felipe González; Juan Prada, Santiago Torres, Manolo Acacias y los demás descubrimos el misterio insondable del espacio y del tiempo . Eso escribí yo en uno de mis primeros cuentos, ‘La manta siempre corta’. El año de Keith Richards. Cuando The Rolling Stones llevaban veinte años ensuciando como Chuck Berry manda el planeta Tierra. Keith, me contaron, sostiene que uno no crea las canciones, sino que las coge del aire, donde se mantienen como esperando a que haya quien las baje y las convierta en himnos, en sueños eléctricos, en alaridos indulgentes, en sonrisas o en lágrimas de viento. Richards es un Stone desde antes de que yo naciera, y hoy,...

Qué momento tan extraño para estar vivo, canta Early James

El verano ha ido cayendo por una pendiente, ¡cuánto menosprecio! ¿Soy yo el único que siente un dulce malestar? Por eso, muchacho, te digo que mejor te detengas. Un instante. El otoño llega tan veloz que es un corte de pelo infernal, su cambio de colores no supuso en absoluto cambio alguno. Tal vez pasaran las horas, tendremos de vigilar este reloj de arena. ¡Oh, qué momento tan extraño para estar vivo! Ya no nos quedan límites que traspasar en este globo de nieve olvidado de Dios. Continuamos, seguimos… No obstante. Sálvanos, Señor, de la tumba cuando todo florece. Aquellas aves no pueden volver a casa. No puedo saber si todo sucede veloz o lentamente. Esa luz en el túnel… ¡Cuán insólito me hace sentir! Esa luz en el túnel ha de ser un tren. Un tren… ¡Oh, Señor, qué momento tan extraño para estar vivo! ¡Señor, qué momento tan extraño para estar vivo! ¡Señor, qué momento tan extraño para querer únicamente estar vivo!   A grandes rasgos —no niego haber puesto alg...