Habría que dejar que sólo hicieran turismo los que aborrecen el turismo, como hacer senderismo sólo a los senderistas, luminosos o no, incluso escribir sólo a los que denuestan a los escritores (que no son ellos mismos). Empiezo a hartarme de toda esta parafernalia aristocrática de 'lo mejor para los mejores', cuando es dicha por los mismos que abominan de las políticas conservadoras ajenas a la redistribución de la riqueza, por los mismos que luego posan de fetenes adalides de la solidaridad y la igualdad. Porque cuando sale de la boca de quienes ya de por sí son unos elitistas trasnochadetes tiene más sentido. Tiene todo el sentido.