Para el periodista musical español Santi Carrillo (‘David Bowie, el hombre que compró el mundo’, en la Historia del rock de El País ), Bowie “supo ir más allá del simple collage de retales”. Nadie como el creador de Ziggy Stardust ha sido capaz de “plasmar de manera tan clara y rotunda los caprichosos vaivenes del rock como manifestación artística de consumo popular”. Bowie, “mutante imprevisible”, siempre se aprovechó de un “poder visionario” que le permitió “ir más allá que el resto de sus coetáneos usando una amplísima gama de músicos y productores, remodelando episodios de la historia del rock a medida que ésta avanzaba, anticipándose a corrientes y modas, jugando con ellas y utilizándolas siempre ventajosamente para su propio lucimiento”. Carrillo es de lo que considera que en el “glorioso embaucador” que fue Bowie lo más importante, en definitiva, “era él mismo”. Yo también soy de la opinión de que su última obra maestra fue el elepé Scary monsters , de 1980, registrado 36 a...
Tengo siete libros publicados, también escribo mi segunda novela. Me gusta (mucho) Nacho Vegas, Jonathan Coe, Rodrigo Sorogoyen, MARGA y reírme. Dijeron que era un agitador cultural, pero lo que prefiero ver escrito sobre mí es eso, que soy un escritor. Ibáñez escribe.